Profesores y alumnos en la era de la IA: una diatriba

Bien, pues hola a todos. Vamos a hablar hoy de un tema muy importante, yo creo, de una gran actualidad que, sin embargo, jamás va a copar los grandes titulares en la prensa, en ningún informativo, porque es una de esas evoluciones, cambios estructurales que van teniendo a lo largo y ancho de la sociedad y que, sin embargo, pasan desapercibidos en el momento. La mayor parte de gente ni siquiera se da cuenta y es completamente conservadora y vive en el medievo y lo quieren negar, y el sistema va a seguir favoreciendo su inercia para que eso no cambie, pero inevitablemente va a cambiar. Y sin embargo, a posteriori, estas tendencias resultan ser claves, porque uno cuando las analiza con ojos, digamos, de lo que ahora es para nosotros el futuro, pues resultarán, ya digo, claves para analizar cómo cambia la sociedad, en fin, rol de autoridad, cómo la gente aprende.

En este caso, cómo no, vamos a hablar una vez más del tema de la educación. No sé si hay un tema más putrefacto ya de qué hablar que el tema de la educación. Al menos, claro, la gente que está aquí, yo me imagino que en cuanto yo salga del sistema educativo, de la universidad o lo que sea, pues se acabó esta discusión, pero evidentemente son los cimientos de la sociedad, entonces tiene un impacto importante hablar de ello.

Y hoy concretamente vamos a hacerlo con respecto al rol que los profesores van a ejercer en el futuro, o más bien van a dejar de ejercer en el futuro. Y digo futuro no sé muy bien por qué, porque en el presente esto ya es así. Como ahora espero, no espero argumentaros, porque es que eso es evidente. El que no lo vea, pues en ese sentido vive en el medievo, como digo. Y es la total prescindibilidad, si se puede decir así, de esta profesión que ya hoy en día, ahora mismo, en 2025, no sirve absolutamente para nada para lo que se supone que debería servir un profesor. Quiero decir, servir a modo de orientador, burócrata, casi como un bibliotecario que está ahí, ¿no? Y bueno, pues tú vas y: «Oye, ¿este libro? No sé qué, no sé cuánto. ¿Estos apuntes?». O un tío que organiza horarios, ¿no? Y así estructura que la gente, pues, en fin, no deje de ir al instituto, no deje de ir a la universidad. En el caso de la universidad no se sabe muy bien por qué no hay que dejar de ir, pero bueno, en cualquier caso, sigue cumpliendo una serie de roles, pero el rol fundamental, que es el de la enseñanza, es un papel que, por suerte diría yo, aunque, bueno, por desgracia también, pues está los profesores, la inmensa mayoría de profesores, y hablo de profesores y no de maestros. Y ahora vamos a hablar de la diferencia también un poco. Profesores, es decir, un tío que explica una cosa técnica, en la universidad sobre todo. Pero bueno, también me puedo referir a la mayor parte de profesores en un instituto, que como digo, también cumplen otro tipo de funciones, pero que no son las funciones que debería cumplir una persona que ha estudiado una carrera universitaria. Quiero decir, para eso tienes a un guardia, ¿no? Un policía que esté en un instituto y bueno, como eso es una cárcel casi, pues que haya un policía ahí que vigile que la gente no se mate entre sí, pero eso no debería ser un tío que ha estudiado historia, no tiene que ser un tío que ha estudiado matemáticas, no tiene que ser un tío que ha estudiado física. Pero bueno, eso lleva siendo así toda la vida, ¿no? Desde que existe el sistema educativo actual.

Pero como digo, el rol principal de un profesor no tiene ningún sentido que lo sigan cumpliendo. Y si lo va a seguir cumpliendo, como de facto lo va a seguir cumpliendo, va a ser por motivos completamente ajenos a la eficiencia a la hora de aprender. Debido a la existencia de algo tan simple y tan llano como lo es ChatGPT 5 Thinking. Porque claro, ¡oh! ChatGPT es una puta mierda para aprender con las alucinaciones que tiene, hasta que a principios de este año consiguen implementar una mejora fundamental en cualquier modelo de lenguaje masivo, que es el razonamiento. En ese momento, cualquier modelo LM de estos, como digo, deja de alucinar de forma tan masiva y comienza a ser incomparablemente, es una step function de nada a todo, más inteligente, más técnico, más preparado que cualquier profesor de universidad, prácticamente cualquier profesor, en relación a esas cuestiones técnicas, ¿no?

Aquí la gente se escandaliza completamente. O sea, por supuesto que la gente mayor se escandaliza, pero también la gente de mi edad se escandaliza. Les digo eso y se ríen. Claro, no están dispuestos a pagar veinte euros por un chat que hace lo que todo el sistema universitario cuesta millones y millones de euros en toda España. Veinte euros al mes sirve para– ya digo, puede ser una simplificación, una reducción. No, no lo es. No es una simplificación, una reducción. Esto es así. Esto es así. Esto va hoy, a ver si no se incendian estos medievales en los comentarios.

Obviamente no lo ve nadie, pero si alguien lo ve y se incendia, que incendien las universidades. Que es lo que habría que incendiar ya. Las clases magistrales.

Vamos a ir de forma estructurada. Esto va a ser muy espontáneo, muy caótico, un poco como si fuera la barra del bar. Así es «La vida Temple», esta serie en la que simplemente voy a abordar los temas de forma completamente personal. Si les gusta algo un poco más riguroso y con información fidedigna, aunque esto es totalmente fidedigno, quiero decir, esto de que los profesores no sirven para nada al lado de ChatGPT es completamente fidedigno, pero ustedes pueden creérselo o pueden no creérselo. Si les gusta otro enfoque, pues ahí tienen «Retazos narrados», que es la otra serie. Aquí este va a ser un poco el tono.

Así que vamos a hablar de este tema. Como digo, el profesor, su función principal, que es la de enseñar un contenido técnico a sus alumnos, y que todavía muchos de ellos siguen en la burbuja de que: «el alumno que no va a clase, lo que se está perdiendo». No, que el alumno que no va a dar clase no se está perdiendo nada. Lo que se está perdiendo es una cantidad de morralla impresionante que le va a dar un profesor que vive en la prehistoria, y que da clases completamente prehistóricas y que, por ejemplo, cuando le hablan de la existencia de una inteligencia artificial que ha hecho avanzar la frontera del conocimiento matemático, no ChatGPT, el AlphaGo de Google. Pero ChatGPT ya ha ganado las olimpiadas matemáticas con una medalla de oro. No el modelo actual, pero es el modelo actual de facto para cualquier cosa que se haga en una carrera, por ejemplo la mía, lo hace todo.

No hace cualquier labor investigativa un profesor, estoy de acuerdo, quiero decir, no he dicho que ahora mismo, en 2025, una inteligencia artificial haya superado la labor investigativa del profesor, pero sí a la labor docente. Si algo queda de la labor docente del profesor es que al final ellos deciden: «oye, pues estos criterios los tienes que cumplir como alumno que eres, vas a estudiarte esto, esto no me gusta mucho, vale, hacemos el examen con las preguntas de estos apuntes y estos apuntes». Y al final lo que se hace, en lo que se convierte el profesor es en un selector, y los departamentos son selectores de contenidos que no tienen nada que ver con la universidad de al lado. Reúnen unos estándares obviamente comunes, pero en un montón de ramas esto no es necesariamente así.

Yo qué sé, pues en una facultad de Historia del Arte aquí en Sevilla, por lo que me consta, en la Facultad de Historia, de Historia y Historia del Arte, Filología, en Historia del Arte se hace todavía mucho énfasis en arte antiguo medieval, que al final en Sevilla, pues, y barroco, por supuesto. Pues aquí lo que tenemos es arte barroco y en Barcelona, pues claro, les interesa más el arte contemporáneo y los santos y los pasos. Es un cliché, obviamente, todo esto, pero esto es así. Quiero decir, el plan de estudios, pues una universidad hace una forma y otra universidad hace otra. Y al final el alumno simplemente es un borreguito que sigue lo que el profesor de turno que le ha tocado ha decidido que tiene que aprender, por motivos completamente arbitrarios.

Motivos que, por cierto, ChatGPT no escoge de forma tan arbitraria, porque claro, como tiene un conocimiento tan vasto de todo el saber de la humanidad, tiene unos criterios de decisión de lo que debe saber un alumno de Matemáticas o un alumno de Filología Clásica que no tiene un profesor. En ciertos casos sí, no estoy diciendo que en esta parte de la labor el profesor todavía no aporte un cierto valor añadido, se puede discutir, pero okey. Y sobre todo de cara al alumno, que evidentemente no tiene ni puta idea, mucho mejor es un profesor que el mismo con la nada. Pero es que no es el mismo con la nada, es el mismo con una herramienta que es muy superior al profesor.

Entonces, ya digo, todo eso que sea la labor burocrática de decisión, en última instancia, del currículum que el alumno debe adquirir, por algún motivo completamente anclado en el pasado. Matemáticas también es memorístico. También hay aberraciones que no favorecen el pensamiento. Lo que favorecen es la repetición de mono que le gusta al profesor, porque el profesor a lo mejor está investigando algo, pero del tema del que da la asignatura tampoco es que sepa mucho. A veces sabe menos que el alumno que se lo está estudiando ese mismo día.

Entonces, al final la labor del profesor es la de limitar, acotar el campo de lo que los estudiantes tienen que estudiar a lo que él conoce. Como acabo de decir, ni siquiera muchas veces el profesor que no está acostumbrado a esa asignatura sabe más que el alumno.

Pero bueno, el departamento, a lo que el departamento conoce, ¿no? El profesor, ya digo, puede ser ignorante de lo mismo que está dando, pero el departamento, pues alguien habrá ahí que sepa del asunto más. Entonces, como esta gente tienen cierto coto de caza privado en el cual juegan entre ellos con sus conocimientos y se creen que eso es el conocimiento o lo que tiene que saber un alumno, y se estandariza. «¡Oh! Los alumnos de hoy en día». Bueno, sí, los alumnos de hoy en día no tienen ni idea, pero saben mucho más que tú, por ejemplo, de usar herramientas. Que si no estás usando, pues vives, ya digo, vas a ir mucho más lento, no vas a aprender al mismo ritmo, punto pelota. Vale que uno se tiene que poner al final a leer. No basta con un resumen. Y si un ChatGPT te hace el trabajo, no estamos hablando de eso. Ahí estamos, no estamos hablando de eso.

Si el profesor piensa que ChatGPT solamente sirve para que «esta gente que hoy en día nos hace los trabajos con esto»… En institutos no me quiero imaginar cómo está esto. Yo cuando hablo con mi hermano, que está en el instituto todavía, eso ya es un delirio total, ¿no? Pero bueno, sí, muchos niños usarán eso, claro que sí, por supuesto. Y contra eso, pues ya digo, ¿un policía vas a poner? ¿Y que no usen ChatGPT? No, coño, lo que tienen que hacer es aprenderlo, para que precisamente los conocimientos estúpidos que tú sabes te está desbancando en tu cara, porque tú vas mucho más lento, vas como un dinosaurio. Y viene un tío que rápidamente se puede poner las pilas porque le han dado unas fuentes que tú ni siquiera conocías, que tú has sido lento porque, desde tu punto de vista, el del profesor, lo más rápido es que tú enseñes al otro. Claro, porque tú consideras que tú tienes ese savoir-faire a lo largo del tiempo de: «Yo he aprendido esta materia, tengo mucho que ofrecer». Muchas veces el que es más insider de todos en un campo es el más limitante. Como digo, de nuevo volvemos a la limitación.

Claro que, por ver lo positivo, y lo completamente necesario, y en eso estamos de acuerdo, uno con un alumno muy bueno que haga un gran uso de la inteligencia artificial pues se puede ir por los cerros de Úbeda, porque eso le va a ofrecer contenidos que en ningún caso ningún profesor, a lo mejor ningún especialista en esa ciudad, maneja. Y claro, eso puede hacer que te vayas por los cerros de Úbeda, ¿no? Entonces, la tarea de homogeneización es complicada. Y como decía Goethe, ¿no?, en la limitación está el maestro, algo así, aproximadamente. Sí, obviamente uno se tiene que acotar, uno no se puede extralimitar infinitamente. ChatGPT te invita a eso, es cierto. Cualquiera de estos LLM te invita a saber más y más y más y más. Y al final uno se tiene que centrar en un determinado momento en un pequeño conjunto acotado de conocimientos, porque si no, eso es un delirio, ¿no?

Pero claro, ¿por qué tiene que todo limitarse a lo que sabe ese departamento? Eso sí que es ridículo. Es decir, que en un departamento hay veinte profesores y que los tres mil alumnos que salgan, las distintas horneadas de promociones a lo largo de varias décadas, todos tengan que saber lo mismo que sabe el departamento ese, ¿no? Y lo que aprende el departamento es porque ponen ahí a la gente a hacer TFGs, o trabajos, doctorados por supuesto, y trabajos de investigación. Y tú eres alumno interno y en el fondo estás trabajando para hacerle los apuntes, ¿no? Y eso, al final, esos son los alumnos que hacen avanzar un poquito aquí y allá el conocimiento del departamento. Y oye, espérate esto que me acaba de descubrir un alumno. Joder, eso ahora con inteligencia artificial ya no te hace falta ni de coña meterte de alumno interno con esa gente. Va mucho más rápido por otro medio, porque el profesor ese en cuestión puede no conocer ni siquiera la bibliografía de un tema que a lo mejor es muy cercano a su campo, pero no es directamente su campo.

Entonces, lo que ocurre con la especialización, aquí no es que esto sea una crítica devastadora, que los profesores son unos inútiles. No, es que esto es por naturaleza humana. Y cualquier alumno, cualquier persona, está en una situación de desventaja completa. Está en completa desventaja frente a Google. Pero es que Google no pensaba una mierda. Google no pensaba una mierda. Pero es que la inteligencia artificial ahora mismo, en 2025 ya, coge la información y amplía muchísimo lo que es. Incluso, ya digo, aumenta la frontera de conocimiento gracias a esa información. No estamos hablando de que únicamente repite, ni de coña repite. De hecho, establece relaciones, y en eso es brutal. Establece relaciones entre campos muy diferentes, porque los conoce todos, que un profesor no puede hacer, porque conoce su campo, y en el mejor de los casos, a eso es a lo que voy con maestro: un maestro de verdad.

Un maestro de verdad, un buen profesor, pero eso es una cosa completamente puntual, uno de cada cien mil profesores, una cosa así, creo yo. Un profesor realmente que su vida sea aprender y aprender bien, una persona que de verdad esté en esas circunstancias y que aprenda y aprenda bien y de todos los campos que sean interesantes para el propio suyo, claro, de nuevo se tiene que limitar, pero eso no significa que si sabes de análisis, como pongo ya el ejemplo que en este canal hemos tratado el análisis matemático desde un enfoque histórico. Hombre, algo de conocimientos históricos suele tener un profesor, un catedrático de análisis. Algo de conocimiento histórico de análisis ya me jodería. Pero si ya hablamos del traslado filosófico de estas discusiones que están teniendo lugar en la matemática, simplemente es trasladarlo a la filosofía. Oye, ¿qué han dicho sobre el continuo los filósofos a lo largo de la historia? A lo mejor no tienen ni puta idea. ¿Y cómo puedes valorar el poder de una idea si ni siquiera conoces cómo se interrelaciona con campos en los que esa misma idea, aquí usando la idea, valga la redundancia, de idea de Gustavo Bueno como objeto del intelecto que trasciende a varios campos categoriales?

Una cosa es un concepto que se encuentra dentro de un determinado campo, por ejemplo, integral de Riemann. Integral de Riemann, eso es un concepto completamente inmerso en el campo del análisis. Uno lo puede extender a la física, pero ahí hablamos de integral, y en cualquier caso es concepto matemático. Pero continuo es una idea, ya va más allá del conocimiento matemático. Uno puede hablar de continuo en mundos muy diferentes, por supuesto que en la física y en la matemática, pero también en la metafísica y también uno puede aplicar a muchísimas cosas.

Entonces, en ese mundo de las ideas, no de los conceptos, en ese mundo de las ideas, los profesores lo hacen muy mal, y cualquier persona lo hace muy mal, porque no tiene esa capacidad de relación extrema que en buena medida señala lo que es una persona inteligente, o al menos esa es la concepción ingenua que yo he tenido toda mi vida de la inteligencia. Era el de facto de definición de inteligencia que yo he usado de forma operativa en mi vida, la interrelación extrema de conceptos. Claro, si no conoces tantos campos categoriales como conoce la inteligencia artificial… Y además, no eres tan creativo como la inteligencia artificial es en establecer puentes, porque la inteligencia artificial alucina. Y esa alucinación, que muchas veces da lugar a falsedades, otras veces da lugar a fantásticos puentes, ideas, interrelación de ideas, muy fructíferas, sobre todo para la filosofía.

Ya no digo ni siquiera que eso haga avanzar la ciencia, que no necesariamente. Es decir, relacionar, yo qué sé, Kandinsky con la termodinámica, pues no necesariamente hace avanzar ni el arte, por supuesto que no, y tampoco hace avanzar la termodinámica, pero a lo mejor sí puede hacer avanzar la frontera mental de ese saber de segundo orden que es la filosofía, que interrelaciona conceptos categoriales de distintos campos y que al fin y al cabo luego puede volver a tener una implicación positiva sobre las ramas de origen de las que partimos.

Entonces, de nuevo, en este campo concreto de la interrelación de ideas, el profesor tiene poco que hacer. Entonces el alumno se puede beneficiar de eso. El profesor, como mucho, pues tiene una pequeña interrelación, una pequeña trabazón de sus ideas en un campo muy concreto, y es el que obliga a que todos los alumnos eso es lo que tienen que saber.

Bueno, y esto llega al grado extremo en selectividad. Uno va por la calle y he escuchado a un tío de diecisiete, dieciocho años hablando: «Bueno, pues Felipe d’Anjou, no sé». Digo: «Qué bien, aquí una persona tan joven hablando de Felipe d’Anjou». No, es que está hablando de Felipe d’Anjou porque es lo puto único que cae en selectividad. O si no te habla de Primo de Rivera. Siempre cae lo mismo. Nunca vas a escuchar a gente que se esté preparando selectividad hablando de cualquier otro evento histórico, ni de la antigua Roma, ni del mayo del 68, lo que sea. Solamente saben Felipe d’Anjou, la casa de los Borbones y luego el siglo XIX español, Isabel II.

¿Todo el mundo tiene que saber lo mismo en base a un criterio? Es cierto, y aquí se me puede criticar por lo que es criticable, por ejemplo, el sistema educativo estadounidense, supuestamente. Yo no he estado allí, no tengo ni idea, en los colegios e institutos. Que dice todo el mundo: «Ah, son unos incultos, no saben dónde está España». Vamos, a ver, yo aquí no estoy hablando de que la gente no tenga unos mínimos de cultura, como la gente dice, cultura. No estoy hablando de que la gente no tenga unos mínimos de geografía, de historia, de filosofía, por Dios.

Dios me salve, claro que tienen que tener unos conocimientos mínimos de todo esto, porque ser humano, como mínimo, requiere unos conocimientos básicos de que joder, vas a una ciudad y si no sabes nada de arquitectura, pues no disfrutas la ciudad. Si no sabes absolutamente nada de biología, pues, chaval, no vas a disfrutar lo mismo irte al campo. Así de simple. Que la gente lo pueda disfrutar también. Pero incluso la educación —eso, por supuesto, está totalmente ausente— una educación más de corte espiritual, o la sensibilidad, desarrollarla también. Por ejemplo, eso de irte a la naturaleza y saber fijarte en los rayos de luz sobre las hojas.

Eso que a lo mejor en todo caso sí con algo se puede curtir es con la poesía, cosa que, claro, qué poesía queda ya en la ESO y en bachillerato. No queda, no queda, no queda poesía. Queda Luis Cernuda, que supongo que seguirá allí, al menos aquí en la selectividad de Andalucía, pues no sé hasta cuándo, niño. Y queda Pío Baroja, el árbol de la ciencia. En fin, es impresionante que todas las generaciones de españoles que vayan a la universidad tengan que leer exactamente eso. Eso sí que es ridículo.

No estamos hablando de que todo el mundo tenga que saber, por cojones, los mismos cuatro libros ridículos que año tras año caen en selectividad. Básicamente porque los profesores tampoco tienen la fortaleza mental de querer cambiar. Eso no es por los alumnos, es por los profesores. Porque un profesor de literatura muchas veces lo único que lee es el periódico. Claro, si a lo único que les obligas es a hacer textos argumentativos de Rosa Montero, pues entonces…

Imagínate poner a un filólogo de estos, o profesores o periodistas, que dan clase de Literatura, a analizar el Quijote. ¿En serio? Se comen los mocos. Claro que yo me como los mocos, pero esta gente se come los mocos, y eso os lo puedo asegurar. Y ChatGPT no se come tanto los mocos. Algo más se come los mocos que en Matemáticas con el Quijote, estoy seguro, porque hay tanta aberración sobre el Quijote en Internet que ChatGPT al final coge una media un poco… bueno, no coge una media, eh, eso es muy relativo. De nuevo, no coge una media porque si no, no haría avanzar el conocimiento. Pero, siendo un poco genéricos, coge una media de todas esas aberraciones y ya sabes lo que hace.

Pero un profesor de Literatura habitual es que ni eso: el nivel de análisis de los textos se basa en si a uno le obligan —esta gente, profesores de Lengua en Selectividad— a estructurar tu texto. No puede tener más de trescientas palabras y debe tener una estructura circular. Tienes que empezar con la tesis y acabar con la tesis. Tiene que ser una estructura inductiva. Tienes que coger una de estas tres. ¿Estamos locos? ¿Estamos locos? ¿Esto qué coño es, tío? El Quijote, ¿qué tiene? ¿Estructura circular? ¿Estructura inductiva? Esto es un cachondeo total. Y eso es lo que aporta un profesor.

Claro, si hablamos de limitar así, joder, vale, entiendo que limitar consista en que el profesor te diga: «Oye, pues la Regenta es más importante leer, la Regenta, por su extensión. Vamos a leer un libro, vamos a leer la Regenta o vamos a leer el Quijote, y no vamos a leer su puta madre de filósofo chino cuarto antes de Cristo». Porque hay que escoger algo. No tenemos tiempo infinito y conocemos más esto, y puede ser de más valor para una persona que no se va a dedicar a la literatura, pero que a lo mejor de la Regenta puede extraer unas enseñanzas valiosas para su vida, y para sus vidas, por ejemplo.

Eso sí, pero limitar, por ejemplo, con un pensamiento estructural de un nivel tan reducido como decir que tienes que escribir un texto de forma inductiva, de forma deductiva. Ese es el nivel de Selectividad. Ese es el nivel de Selectividad.

O, por ejemplo, si haces un análisis morfológico, y yo, bueno, me interesaba un poco el latín y estudié un poco latín y griego, y a lo mejor daba la casualidad que —porque las palabras que ponen son sencillas— daba la casualidad que yo conocía la raíz latina, la raíz griega, y le soltabas eso, decía: «Esto no es lo que hay que hacer». Pero vamos a ver, la base de una palabra es un invento totalmente ridículo de la RAE de hace cinco años. No tiene nada que ver con la construcción morfológica de la palabra realmente. Y tú me estás exigiendo a mí un criterio que ni siquiera tú entiendes por qué se lo han estipulado así. Es un criterio completamente arbitrario. De nuevo, es la extensión del estudio propio del Derecho, del que se aprende la ley y este año la cambian y ya está.

Y tengo que estudiar que la ley la han cambiado y punto. Y yo no me quejo. A todos los ámbitos de la ciencia, joder, que la Filología es una ciencia. ¿Y qué están haciendo? Pues están haciendo Derecho. Están haciendo Derecho. Entonces, frente a eso, claro que hay que coger a esta gente y enviarlas a todos al paro y poner ahí a ChatGPT.

Y en un colegio dices: en un colegio es distinto, pero en un instituto, ¿vale?, y la gente se está ahí matando y están levantando la silla, la está tirando, pues te digo, pues pondrás a un policía que vigile, porque al final es lo que hace el profesor, ¿no?, vigilar. Y como está tan quemado… ¿Por qué está tan quemado? Y porque evidentemente ahora hay profesores interesados en aprender, en aprender y enseñar y todo eso. No, pero hombre, no podemos decir que no sea cierto que una buena parte de ellos dejaron hace tiempo la labor de estudio y simplemente se han recostado y ya está.

Y en la cátedra de las universidades es una cosa parecida. Simplemente les obligan a, bueno, te subimos el sueldo en ciento cincuenta euros cada seis años o lo que sea, si haces estas investigaciones del tema que ya conoces y te citan tus amigos del departamento, y si no te llevas bien con ellos, pues mala suerte.

En fin, esto es muy negativo, pero hay un mensaje muy positivo ahí en todo esto, y es que hoy en día cualquier estudiante toda esta basura se la puede quitar con veinte euros al mes. Claro, desgraciadamente tenemos una titulitis que obliga a que el estudiante, por lo general, que quiera decirse, pues ya digo, biólogo, vale, biólogo entiendo que tenga que tener un poco de contacto con la investigación en un laboratorio o yo qué sé, un químico, ¿no? ¿Pero un matemático? Tú sin estudiar una carrera de Matemáticas oficial puedes aprender Matemáticas. Claro, tienes que tener la disciplina. Entonces la carrera te da la disciplina, te da la estructuración, simplemente te da eso, ¿no? Eso es lo que te da. No te disperses. Es muy complicado estar cuatro, cinco o seis años ahí dale que te pego si no tienes esa estructuración. Pero ¿cuál es el coste de oportunidad? El coste de oportunidad es que no seas un matemático, no seas un científico, sino que te conviertes en otro burócrata de esos.

Como digo, ahora existe la oportunidad de salirse de todo eso, e incluso estando en la carrera, si uno tiene la fortuna de estar, por ejemplo, en una universidad pública en la que no le obligan a estar en la mayoría de clases, no es obligatorio el asistencia excepto a cuatro prácticas, que bueno, ahí se puede entender que vayas a las prácticas. No así con los seminarios esos. Bueno, pero bueno, prácticas, vale, uno puede entender las prácticas, pues tienes que hacerlas, okey. Pero si uno tiene la suerte de estar en una universidad pública y quiere estudiar, tomárselo en serio, otra cosa es si va allí como si fuera una barra, ¿no?, del bar, pues como lo que estamos haciendo ahora, a hablar y a lo que sea, ¿no? Vale, pues sí, la universidad está muy bien porque hay un montón de gente de tu edad y pues puedes conocer a gente de tu edad. Puede serte valiosa esa gente en el futuro, pueden ser tus mejores amistades, pareja, lo que sea. Okey, sí, valor social tiene, valor estructural tiene. Pero el profesor no va a ser tu amigo. El profesor te va a orientar, va a ser un orientador.

Bien, bueno, pues para eso que pongan a un psicólogo. No, es que te puedo orientar con los conocimientos técnicos. De nuevo, en los conocimientos técnicos te va a informar mucho mejor una inteligencia artificial, sin duda. Entonces, el futuro de esta gente, igual que, por ejemplo, el de los médicos. Si la inteligencia artificial es sistemáticamente mejor que un médico detectando una enfermedad, hombre, pues lo que vamos a necesitar serán más enfermeros. De hecho, eso está ocurriendo.

Entonces, en un estudio de Microsoft que hizo hace poco, entre las profesiones más afectadas por la inteligencia artificial se encuentra la medicina, y la menos afectada es la enfermería. Tiene todo el sentido del mundo. El enfermero va a estar en una posición, bueno, siempre va a hacer falta un tío que te, hasta que hayan robots, pero bueno, vale, los robots seguramente tarden más. Ahora mismo, estamos hablando de ahora mismo, todavía no hay nada que te permita hacer bien, de verdad, cualquier cosa que haga un enfermero con un robot, ni de coña, ¿no? Y tiene un coste muy elevado.

Pero el coste de ChatGPT versus alguna especializada, como ahí ya en el sistema, en Australia han probado esto unos científicos y han determinado que con un coste muy inferior al salario de un médico, pues la tasa de acierto a la hora de ver de qué estaba enferma una persona es muy superior, es muy humillante para el médico. ¿Qué coño hace el médico ahí? Bueno, pues no hace nada. Lo que hacemos es que le pagamos, pues para que no se vaya al paro, porque le has creado unas expectativas de que tiene que estar en la cúspide social por algún motivo muy estúpido, como si estudiar seis años la anatomía y la fisiología del cuerpo, y es patógeno estudiar tochos así, te hiciera más inteligente, que no, y como si te hiciera más valioso que un enfermero.

Pues no, no es así. Y lo mismo en una facultad: el administrativo, el de la consejería, el burócrata, ese va a ser mucho más importante que el profesor. Quizás por eso los profesores cada vez tienen más tareas burocráticas, porque la otra realmente no tiene mucho sentido que la desempeñen. Pero es que hasta 2024 tenía un sentido que la desempeñara. Pero como digo, a principios de este año eso cambia por completo, lo revienta todo. Entonces, una inteligencia artificial que razona, no la de 2022, una inteligencia artificial que razona rompe por completo todo el sistema universitario de cualquier país.

Otra cosa, ya digo, como estaba comentando antes, es el maestro que además de técnicamente te orienta vitalmente. No estamos hablando de que aquí no haya nadie que pueda hablar en público para ofrecer algo de gran valor para quien le está escuchando. La figura del orador yo creo que va a tener más importancia que nunca, por eso también me he creado un poco ese canal de YouTube, para mejorar esa oratoria y no comerme una mierda en asuntos de carácter más técnico, que creo que voy a ser inservible ahí.

Ya digo, no estoy hablando de que no haya ese tipo de rol y de que un profesor, oye, joder, a mí me emociona la trayectoria vital de este individuo, de este profesor, por ejemplo, los países en los que ha estado, lo que ha aprendido con esa gente, sus errores y aprendizajes a partir de esos errores. En fin, que te interesa la persona. Vale, nadie está hablando de que eso sea sustituible. Es su maestro, es su maestro vital.

Y como digo, maestro vital quizás no necesariamente tiene que ser un maestro técnico, que es lo que antes he dicho, uno de cada cien mil. Un maestro vital no tiene por supuesto que ser un profesor. Maestro vital te lo puedes encontrar donde menos te lo esperas. Y al fin y al cabo, hay una conexión humana que nunca va a haber… bueno, no digo nunca, mejor no digo nunca, pero de momento no hay con una máquina de la misma forma.

Pero bueno, eso es como, claro, como no hay curas hoy en día, pues tenemos ese anhelo de la pista que seguir, una persona que nos dé confianza. Oye, guíate por estos paraderos. Pues el empresario puede ser, como digo, un profesor. Pero entonces el profesor no está ejerciendo la figura de la enseñanza, de la docencia. Por supuesto que además un profesor que está delante de setenta personas, ni de coña va a poder ser un maestro por tiempo físico, vamos, para esas setenta personas. A lo mejor, si es una gran persona y un buen profesional, va a poder serlo de una decena de personas a lo largo de su vida docente, o de una centena. Y eso es un valor importante que, como digo, la inteligencia artificial no va a poder suplir, no va a poder cubrir.

También los discursos que pueda tener un profesor en una clase, que van al margen del contenido técnico, hay gente que lo valora. Entonces, si el profesor te cuenta una anécdota sobre su vida, se enrolla más que una persona, como dice la gente, y le gusta, pues qué alegría. Hombre, a mí, sinceramente, en general, las anécdotas que me han contado casi cualquier profesor me parecen una puta mierda.

Tengo aquí un libro que estoy leyendo de matemáticas y tiene a veces un apéndice biográfico de algunos de estos matemáticos, individuos, y me parece muy llamativo, porque el libro está escrito por catedráticos de matemáticas, y en estos apéndices biográficos de catedráticos de matemáticas, a su vez, lo único que hace es hablar de sus condecoraciones matemáticas. No habla de ningún otro tipo de hito vital que a lo mejor lo tienen. Tampoco hablan mucho de sus aportes matemáticos, hablan más de: «Bueno, primero tuvo su puesto como profesor asociado en esta universidad. Dos años después consiguió el puesto de profesor fijo, catedrático, no sé dónde, pero entonces se le ofreció el puesto de investigador». O sea, la vida al final suele ser esa, y lo que te cuentan es que tienen una vida como cualquier otro.

Otros no, ¿eh? Otros tienen una vida muy interesante, pero en general, muchas veces no, el costo de oportunidad no merece mucho la pena, y mejor para eso que tengas un maestro de otro tipo, que ir a una universidad y que de cada quince que tienes uno te enseña algo y los demás, de nuevo, son lo que son. Nada en contra de estas personas, obviamente, y todos estamos en la misma situación.

Y yo siempre he querido ser profesor, y siempre había querido ser profesor. E incluso cuando entré en esta carrera todavía tenía un atisbo de esperanza de poder llegar a ser profesor. Pero es que siento que no voy a aportarle ningún valor a los alumnos, y aunque los alumnos piensen que les estoy aportando valor, porque la mayoría de alumnos no se han dado cuenta, porque, repito, no están dispuestos a pagar veinte euros al mes por una inteligencia artificial que vale mucho más que todos sus profesores juntos, multiplicados por todos los que más hay en el mundo.

No están dispuestos a hacer eso. Tampoco son muy conservadores. Lo que conocen es lo que han estado haciendo en la ESO, lo que han estado haciendo en el bachillerato, es lo que conocen. Y al fin y al cabo van a clase porque tienen que apuntar, porque si no, no saben lo que cae en el examen. Esto por supuesto ya es tema que seguramente voy a hablar ahora mismo en otro, voy a grabar otro vídeo de la miopía del sistema educativo. Esto es un delirio total, pero bueno, esto lleva ocurriendo desde siempre. El criterio por el que uno considera que un profesor es bueno o malo es si se levanta para apuntar cosas, para que yo pueda apuntarlo a su vez, para saber lo que cae en el examen. Eso no es un buen profesor. Un profesor no es un tío que apunta en la pizarra lo que tú quieres copiar después.

Ni incluso te podría comprar que un buen profesor es aquel que te da unos apuntes para que tú te busques la vida después. Eso te lo puedo llegar a comprar, ¿no? Eso vale. Y que es un retrasado mental el que no te pone apuntes porque es tan flojo que no quiere hacer esos apuntes y se cree que porque vayas a clase, cuando el profesor no aporta absolutamente nada, pero se cree que aporta mucho, porque se niega a considerar que su trabajo esté en peligro, porque hay una máquina que lo hace mejor que él, que sí, que lo hace mejor que él. Se niega a dar esos apuntes. No, es que los alumnos tienen que venir a la clase. ¿Qué coño los alumnos tienen que ir a la clase? Los alumnos van, si van a la clase, que sea pues para hablar, pero para eso que se vayan a la taberna, que se conozcan en cualquier otro sitio. Al final, conocerse en la universidad y al principio de lo que hablas es de exámenes, tampoco eso es muy interesante, la verdad. Luego, pues si haces un amigo, sí, pero al principio eso… «Bueno, ¿y a ti qué tal los exámenes?» «Bueno, pues bien». Vale, entonces ya esto es otro tema distinto, como digo.

Si es por toda esa estructuración, por esa vertebración de la vida joven, vale, se pueden conservar en otro formato. Pero que no sea, desde luego, porque uno considere como alumno que el profesor le está aportando un gran valor, cuando objetivamente no le está aportando un gran valor, a pesar de que el alumno piensa que le está aportando un gran valor porque no conoce la alternativa. Y porque el profesor, además, cuando habla de la alternativa, lo hace en un tono de desprecio y de total desconocimiento. De total desconocimiento.

Y me llamó mucha atención porque es una carrera esta que estudié, Matemáticas, un doble grado con Física, y hay en la misma clase gente que está en un doble grado de Física con Informática y Matemáticas. No sé, digo yo que mucha de esa gente se va a interesar por inteligencia artificial. Y el profesor en la clase, era, bueno, pues allá por febrero de este año, 2025, salió DeepSeek. Una de las pocas clases a las que siempre voy a clase al principio del curso para ver si hay algún profesor interesante. También es verdad que es poco, digamos, no reluce mucho en las presentaciones, porque la presentación es lo más burocrático. Y claro, yo me quedo con la presentación y ya luego los desecho porque he visto la presentación y la presentación me parece una mierda. Vale.

Pero como digo, el señor, pues, estábamos en el momento de DeepSeek. Nvidia cayó no sé cuánto, quince por ciento, una cosa así. La mayor caída bursátil de una empresa en la historia de la humanidad. Hombre, claro que es la mayor caída bursátil, porque tenemos más, nominalmente, el valor. Es decir, no es que necesariamente sea la empresa que realmente más ha caído, pero nominalmente sí, pues porque en el último momento de la historia lo normal es que las empresas valgan más. Pero bueno, eso es otro lado.

El caso es que cayó Nvidia por DeepSeek, ¿no? Y el profesor este pregunta: «Bueno, ¿y habéis escuchado lo de DeepSeek?» La gente no había escuchado de DeepSeek. Vale, había salido dos o tres días antes, pero bueno, vamos a ver, en dos o tres días te informas, ¿no? «¿Alguien sabe lo que ha pasado? ¿Por qué ha pasado lo de Nvidia? ¿Por qué ha pasado lo de Nvidia?» Yo creo que la gente no sabe ni lo que es Nvidia. Bueno, algún gamer. Hombre, sí saben lo que es Nvidia, vale, pero bueno, poco. Vamos a dejarlo ahí.

Que por cierto, tenemos hablando de este tema de Nvidia un vídeo, curiosamente de este mismo formato, así distendido, en lo que aprendí de la inversión un poco. Y como digo, pues este profesor, que además trabaja en inferencia estadística y que habla de redes bayesianas: «No, esto es en lo que se basa la inteligencia artificial, estos modelos, que hay modelos que yo construyo, que son aplicables a la inteligencia artificial».

Es un tío que es matemática aplicada probabilística directamente relacionada con lo que se… No directamente. No es que el tío esté construyendo redes neuronales como las de ChatGPT ni muchísimo menos. Pero bueno, es un tema muy cercano. Dentro de las matemáticas es el tema más cercano a la inteligencia artificial. Ya me jodería que este tío no hablara mínimamente de esto. El único que habló en todo este tiempo de este señor es este señor. Y lo que dijo fue repetir lo que decían todos los medios de comunicación sobre este tema. Además de que nadie dijo nada porque nadie parecía saber lo que era DeepSeek.

Pero lo que no puedo entender es que el profesor, que se supone que debe… bueno, también lo entiendo, claro, lo entiendo. El profesor repite lo que dicen los medios de comunicación. «No, esto ha caído». Bueno, señores, pero ustedes… además, hace su exabrupto de: «¿Cómo ustedes no pueden estar informados de esto? Ha caído Nvidia, pues porque ha salido DeepSeek y esto ha cambiado por completo las reglas del juego. Ahora va a ser mucho más barato, ya no hacen falta los chips de Nvidia». Él nos está reclamando que estemos informados y lo que ha hecho ha sido comprar las noticias de La Sexta o de Antena 3 y lo que los inversores, muy estúpidamente creo yo, o porque hubo unos especuladores que vendieron a ver si cuela y luego compramos otra vez. Efectivamente. Por cierto, ahí gané yo bastante dinero porque es que me parecía… eso es un delirio.

Es decir, cuando la energía, por ejemplo, cae de precio de forma masiva, lo que hace es que convertimos la economía en mucho más energetizada. Si trasladamos energía humana, que es mucho más cara, a energía por carbón, que es mucho más barata. Entonces, no es que cuando cae la energía, precisamente por ser más eficiente, la usamos menos. Lo que usamos es mucho más, compensa el menor coste que tiene incluso a las productoras. Si el petróleo, por supuesto, bajara de forma masiva tendrían pérdidas los países que lo producen, las petroleras, refinerías, etcétera, evidentemente, si cayera, si se desplomara a cero. Pero no estamos hablando de eso. Estamos hablando de que el proceso de extracción sea más barato. Si el proceso de extracción es más barato y puedes bajar un poco más los precios, lo que va a haber es que en la economía va a florecer el uso del petróleo como fuente de energía, a no ser que haya otros impedimentos.

En este caso estaba clarísimo que lo que va a haber es muchos más chips, muchos más chips. Porque si puedes hacer algo que es mucho más eficiente de lo que tú estabas esperando que fuera a ser, tú lo que vas a hacer es utilizarlo para muchas más cosas de las que creías que ibas a utilizar.

¿Y por qué he hecho este lío aquí tan completo y tan absoluto? Pues porque este señor encima se pone en la situación de empoderamiento mental de: «Oh, estos alumnos que no tienen ni idea», y él no tiene ni idea, y es un campo supercercano al suyo. Y eso fue una de las pocas ocasiones en las que algún profesor aporta algo que puede ser de un mínimo valor momentáneo, algo de actualidad momentánea, y no simplemente una trivialidad que se le ocurre muy tonta. Pero es que para una cosa así no aporta ningún valor tampoco. Eso no es un maestro. Vale, a lo mejor el maestro en otras cosas puede tener ese desliz, no tiene que ser un experto en todo, vale, ok. Pero tal cual, así visto, ¿qué aporta? Si es peor en las clases que la inteligencia artificial, y si los comentarios adicionales que te hace son roña, son de nuevo la correa de retransmisión de un noticiero amarillista, pues no sirve de mucho.

O sea que, en definitiva, es una profesión completamente desbancable del estatus en el que se encuentra. No va a ocurrir de la noche a la mañana. Los alumnos no se están dando cuenta. Pero, sin embargo, como he dicho al comienzo, va a ser una evolución silenciosa de una gran importancia, porque en primer lugar vas a tener una subversión de roles bastante importante, igual que la de los enfermeros versus los médicos, en virtud de la cual, al fin y al cabo, si es que acaso no se convierte en todavía más burocrática, simplemente, la profesión del profesor. O simplemente ahí, como una rémora del pasado, y esta gente, estos dinosaurios, y esos alumnos que están dinosaurizados porque no conocen otra cosa. Entonces tú tienes una clase que está completamente fosilizada.

Una clase magistral hoy en día, que puedes grabar, pero que encima la universidad no te permite grabar, como ocurría con Ernesto Castro, es un delirio total. Motivo por el cual dejó su canal de YouTube también, aquí está Ernesto Castro. No grabar unas clases, no hacer apuntes, o si tienes apuntes no subirlos porque quieres que la gente vaya a la clase. ¿Por qué? Porque te niegas a aceptar que tú no aportas valor ninguno. Entonces estás luchando contra la puñetera realidad. Te estás autoengañando.

Los profesores os autoengañáis, muchos, pensando que aportáis algo y no aportáis una mierda, aportáis negativamente, de forma masiva. Claro, si un alumno está completamente perdido, también es verdad que esto puede sonar muy elitista, porque a mí me ha ido bien a lo largo de mi vida la trayectoria académica y soy bueno estudiando por mi cuenta, parece ser, soy muy autodidacta. Pero bueno, uno puede decir: «Bueno, pero una mayoría de alumnos necesitan una orientación, una orientación que, en fin, les encamine correctamente». Bueno, ojalá los profesores pusieran el énfasis en lo que es importante para dar esa orientación. Pero es que muchas veces hacen lo contrario. Les orientan al fracaso, porque les orientan a sacar nota en un examen que no tiene ningún tipo de relevancia para su vida ni para su aprendizaje, que no es que necesite un aprendizaje para montar una empresa. No estamos hablando de que las universidades sean escuela de negocios. No estoy diciendo eso. Estoy diciendo que piensen y que tengan de verdad conocimientos serios y no el cachondeo de ir a un examen para que el profesor sepa, como sabe, lo único que cae en el examen, como sabe que selectividad tiene que seguir siendo selectividad con eso, porque si no es que no sabría hacerlo, no tendría ni idea, no sería capaz de resolver un problema de primera carrera, de la carrera que él hizo. Claro, pues eso no es orientar, eso es todo lo contrario. Eso es desorientar masivamente. Pero claro, como todo el sistema está construido para que todos vayan por el mismo túnel, pues nada, aquí nadie dice nada y esto pues sigue siendo el cachondeo, el cachondeo padre. Es tremendo. A mí esto me parece un despropósito.

Entonces, la única tarea importante que tendría un profesor de verdad, que es dar énfasis a lo que es importante, lo que no es importante. Que cuando uno está contando un fenómeno histórico, ponga la clave. Oye, esto, en esto está todo el quid de la cuestión. Que a lo mejor ChatGPT no es tan bueno incidiendo tanto, porque en fin, no… ChatGPT es bueno con la información, procesa bien la información, es bueno interrelacionando las cosas, pero no es muy, no tiene una estructura muy clara, no tiene un pensamiento estructural muy claro, digamos, no es bueno para que tú en una asignatura le digas: «Diséñame un plan». O sea, sí, diséñame un plan, pero no es para que no te pueda hacer unos apuntes completos de una asignatura bien, no te los hace porque no tiene tanto contexto ni escribe tanto. Entonces, ese énfasis te lo podría aportar el profesor. De nuevo, si el profesor lo que hace es poner el énfasis en la nota del examen, pues no sirve para nada, al profesor lo puedes totalmente jubilar y que se vaya por ahí. Pero eso es lo que hacen. Pero bueno, puede ser que en ciertas cosas sí que lo hagan. Pero para eso puedes tener muchos menos profesores. Que la gente estudie con los libros. Vamos a ver, en un libro sí que se hace eso. En un libro, que los profesores deberían ser realmente escribanos, que escriben los libros y que los estudiantes estudien los libros y que luego, si quieren una pregunta concreta y no quieren preguntar a ChatGPT, vale, pues que esté ahí el profesor.

Entonces, muy simple esto, es muy simple. La profesión del profesor, dando una clase magistral, un año tras otro, la misma clase, no va a desaparecer, desgraciadamente no va a desaparecer. Claro, eso lo que va a generar es una desigualdad enorme entre los alumnos que utilizan las nuevas herramientas y los que no. Los que no, pues, en fin, van a poder creer que avanzan mucho porque tienen el criterio de las notas. Mejor dicho, el criterio de las notas por ahí. Pero el rol de profesor nuevo, el único funcional realmente eficiente que uno debería pensar que va a ejercer, es grabar su clase, montar unos apuntes, decir: «Oye, este es el examen, porque este es el examen que yo sé hacer, no sé hacer otra cosa. Hombre, me podría esforzar de cambiarlo de año a año, pero es que tampoco me apetece». No lo cambian, que no lo cambien. Vale, pues estos son los exámenes. Y cuando tengáis una duda, una tutoría. Ya está, el trabajo es una tutoría. Claro, el Estado así se ahorraría una cantidad de dinero enorme, porque no tendrías que tener a un tío ahí. Las tutorías tampoco tienes que tener al tío ahí, que en la UC3M, por ejemplo, el tío tiene que estar ahí. Ridículo. Ridículo, realmente. El ahorro de recursos sería sistemático, pero claro, perderías a una pieza clave, la idea del catedrático, el profesor, que antes tenía también autoridad, el profesor del instituto. Claro, tenía autoridad porque podía pegar al alumno.

Entonces, bueno, pues se está perdiendo una buena parte de eso, pero bueno, igual que los nobles perdieron completamente su función social. Perdieron su función social en el momento en que el feudalismo cae y aun así eso duró ahí doscientos años, trescientos años. En el siglo veinte todavía tienes ahí gente heredando con nobleza de forma ridícula. Hoy en día esto ha cambiado bastante, gracias a Dios. El que es noble y no ha hecho nada mal, no tiene nada, ¿no? Algo tiene. Bueno, evidentemente existe mucha mierda todavía. No vamos a hablar, no vamos a entrar en eso, pero bueno, no es como en el siglo XVII, que ya no cumplía ninguna función el noble.

No tenía que tener ningún vasallo al que defender. Para eso estaba ya el ejército mercenario del Estado. No hace falta. Y sin embargo, eso duró y duró y duró y duró. Pero es ridículo, es totalmente ineficiente.

Bueno, pues ahí tienes los países como España, que desgraciadamente le dieron un peso enorme a: «Venga, me compro título, me compro título». Bueno, pues se quedaron en la mierda. En cambio los otros, los que aunque en Inglaterra también tienen una obsesión con la nobleza, ¿no? Pero tienen una obsesión también con la burguesía. Que es el que, joder, es cuando en el momento que tienes un Estado que cumple las funciones de defensa y de seguridad básicas y que es capaz de defender a la gente y no necesitas señores feudales, pues puedes tener empresarios, comerciantes, burgueses que hacen avanzar la sociedad, la economía, de forma mucho más eficiente. Y lo demás, pues es quedarte en el medievo.

Y esto ahora mismo es igual. Entonces, en sociedades como la española, cien por cien vamos a tener muchas más décadas de esta roña. Pero bueno, lo que vamos a hacer es profundizar en una misma tendencia educativa que tampoco había funcionado tan mal, necesariamente. No necesariamente la educación española era tan mala, aunque también es esto, aquí están los nostálgicos, ¿no? «Cuando yo empecé en los años ochenta…» Oh, como si los años ochenta, uy, uy, uy. «Cuando yo empecé, esto era otra cosa». Claro, joder, porque mucha menos gente iba a la universidad que ahora. Pero bueno, vale. «Esto era mucho mejor en el año 1900». Joder, en el año 1900 el sesenta por ciento de la población era analfabeta en España.

Es decir, hay cosas, claro, aquí al fin y al cabo de lo que estamos hablando también es un punto distinto, ¿no? Todo lo que acabo de comentar. Pero en cuanto a lo del profesor en concreto, ¿no? De lo que estamos hablando aquí es de preservar una estructura como es una estructura universitaria como lo es la universidad y una estructura, pues decimonónica, o digamos, de la pseudoseguridad social, posterior al… Bueno, sí, o paralelo al surgimiento del estado de bienestar a principios del siglo XX, de los institutos, de los colegios, etcétera, que queremos preservarla como si fuera una reliquia. Y no es una reliquia. No es una reliquia, es una mierda. Es una mierda. Y lleva siendo una mierda desde el comienzo, pero era mejor que lo que teníamos, claro. Pero es que ahora tenemos algo mucho mejor.

Entonces, esto no es negativo, esto es muy positivo. Uno se va a poder quitar esa mierda. Uno puede ser el burgués del siglo XIX que prefiere gastarse su dinero en vez de comprarse un título nobiliario, prefiere gastarse su dinero en invertirlo y hacerse rico y ayudar a la sociedad con eso. Vale que puede ser un hijo de la gran puta. No necesariamente por hacerte rico vas a estar ayudando necesariamente, porque sobre todo si te alías con el poder político. Pero entendéis a lo que me refiero, ¿no? Haces avanzar los tiempos. Para mal también, pero haces avanzar los tiempos.

Pero en este caso es muy claro. O sea, ChatGPT hace avanzar, en este caso concreto, claro, en otras cosas es tremendamente negativo y nocivo. Por ejemplo, también en los institutos, claro, si tienes gente que usa ChatGPT como única forma, o en las universidades, de hacer trabajos y ya está y no piensan, bueno, pues mucho peor, ¿no? Pero si lo utilizas bien, si lo utilizas bien, es mucho más poderoso que el sistema que tenemos, que es una basura. Lo lleva siendo siempre y siempre hemos luchado contra él. Es hora de explotar las universidades.

Bueno, con este cierre explosivo e incendiario, termino este vídeo también tan incendiario. A ver qué os ha parecido lo que os he comentado. Es una experiencia de primera mano. He intentado ser bastante provocativo. No tampoco necesariamente, en fin, os tenéis que quedar con estas palabras como si fueran, como si me las hubiera grabado yo mismo ayer. He exagerado algunos puntos, pero bueno, yo creo que es una realidad que hay que tener en cuenta y que si no la tenemos en cuenta, pues allá el que no la quiera tener en cuenta.

Así que nada, nos vemos. Espero que os guste también este formato, como digo, de disertaciones muy espontáneas. Y nada, nos vemos en el futuro.

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