¿Cómo podemos prepararnos para una Inteligencia Artificial General?

¿Qué Inteligencia Artificial General?

Hoy vamos a enfocarnos en tres temas: mundo laboral, longevidad y búsqueda de sentido. Y vamos a hacerlo sin demasiados algodones.

El asunto que vamos a tratar hoy es uno de los que más energía mental ha consumido a lo largo del último año, intentando buscar posibles soluciones, que por cierto, para aquellos de vosotros a quienes os gustan las matemáticas, al final del vídeo, en una especie de apéndice, intentaré formalizar matemáticamente por qué tiene sentido formular este tipo de soluciones, que primero os voy a explicar también a los que no tenéis ni idea de matemáticas desde un punto de vista mucho más intuitivo.

Evidentemente no es necesario para el argumento, y además esto es una discusión que tiene que ser general para todas las personas independientemente de todo, aunque especialmente para los más jóvenes. Cuanto más jóvenes, más nos afecta esto, como es evidente.

Y digo que todos tendríamos que estar ya ahora mismo tomando acción con respecto a lo que viene, por un argumento probabilístico muy sencillo, muy intuitivo, que todo el mundo puede entender. Y es que imaginaos que existe un activo extraño que en el 99% de los casos os va a hacer millonarios, pero que sin embargo en el 1% de los casos os va a matar. Evidentemente pocas personas invertirían en este activo, a pesar de que solamente sea un 1% la probabilidad de perder, frente al 99%, que es una cantidad masiva, de que nos dé ganancias. Sin embargo, ese 1% es demasiado grande como para no tenerlo en cuenta.

Y con respecto a la inteligencia artificial, aunque sea un 1%, la probabilidad que asociemos de que en nuestra vida —2050, 2070, lo que sea— va a venir una inteligencia artificial general, es una probabilidad demasiado grande en la mayoría de los casos, si lo pensáis, porque no vais a asociarle un 0,001%. Y si es así, bueno, en fin, creo que ese a priori tendríais que haberlo cambiado después de todo lo que hemos vivido los últimos años. Pero en todo caso, si desde luego, más siendo jóvenes, no habéis cambiado vuestra percepción a priori, vuestra probabilidad asociada a priori del impacto que puede tener la inteligencia artificial a 20, 30 años, hay que hacerlo. Hay que hacerlo.

Y una vez uno asocia esa cantidad de probabilidad, se da cuenta de que dice: «Tengo que actuar ya». Igual que no puedo invertir en esa apuesta que os acabo de decir, o en ese activo. Igual que no te subirías en un avión respecto al cual sabes que con un 1% de posibilidad vas a caerte. Este es el argumento típico y me parece totalmente lógico.

El criterio general para saber si invertiríamos en ese activo es evidentemente la esperanza, la media. Pero claro, podemos asociarle a morirnos un retorno de menos infinito en términos de dinero. Entonces, por poco que sea la probabilidad, automáticamente esa opción deberíamos desecharla. Y eso es quizás lo que nos va a ocurrir, aunque en algún momento es un poco tramposo —luego, para los matemáticos, veremos que en realidad esto tiene más sentido verlo de otra forma—, pero en todo caso las consecuencias son exactamente las mismas.

Y antes que nada, como digo, lo que hay que ver es de qué axioma podemos partir, qué probabilidades vamos a asociar a esto, al evento de que venga una AGI, o inteligencia artificial general. Voy a tomar la definición que tienen en DeepMind desde hace muchos años, de un ente que muestre todas las capacidades intelectuales del ser humano, lo cual, por supuesto, no incluye la consciencia, porque además de que no podemos probarla, tampoco es necesaria para definir una inteligencia artificial general. Y tampoco emociones ni nada: si no tenemos consciencia, es quizás difícil asociar algo así como una emoción a un ser. Y tampoco agencia física completa: no estamos exigiendo que tenga —sí que tenga un conocimiento intelectual de la realidad física, pero no necesariamente que esté dentro de un robot y el robot pueda hacer absolutamente cualquier cosa que hacemos. Eso seguramente tarde mucho más tiempo.

Entonces, tomando esa definición de AGI, podemos montar varios escenarios. En mi caso, la media más probable la sitúo en torno a 2040, no demasiado tiempo. Y en base a eso tomo mis decisiones. Pero ustedes, cada uno debe tener su propio criterio, su propio timeline, y decidir en torno a ese timeline qué debe hacer, pero debe tener ese timeline. Eso desde luego, porque si no, estáis en una apuesta respecto de la que no habéis sido conscientes de que estabais apostando.

Una probabilidad baja, pero un evento dramático, un cisne negro, una cola larga —un long tail, que se llama en estadística—, no puede despreciarse asumiendo que en general las cosas van a seguir como están hasta ahora. Con todo, hay que hacer antes un

¿Qué mercado laboral?

Vamos a hablar primero de mercado laboral. En el mercado laboral hay colectivos amplios, amplias capas de la población cuyo empleo no se va a ver afectado. Eso se espera en los próximos 10, 15 años. Por supuesto, todo lo que sea necesario que haya un robot físico que realice las tareas es complicado que vaya a haber una automatización, desde luego, antes de 2040. Entonces, en general, lo que se llama los trabajadores, los blue collar, los trabajadores de cuello azul, no necesariamente van a verse muy afectados. De hecho, pueden vivir un despegue importante, por ejemplo, electricistas, dada la mayor cantidad de energía y electricidad, por ejemplo, para centros de datos, quizás aquí en España no tanto, pero en otros países, desde luego, incluso fontaneros también porque necesitan sistema de refrigeración. En fin, puede haber muchos empleos manuales que sean beneficiados, también empleos de tipo puramente humano, puramente personal, es difícil que sean, desde luego, reemplazables.

De esto hemos hablado ya en otros vídeos, no vamos a centrarnos en ello. Puede haber el psicólogo de baja estofa que puede ser la inteligencia artificial, que es más barata, pero luego la gente va a necesitar un psicólogo para problemas un poco mayores. En todo caso, no vamos a hablar de estos perfiles que por sus circunstancias van a absorber bien esta nueva tecnología, posiblemente se beneficien, y sin embargo lo que ocurrirá es que muchas personas que nos estábamos planteando dedicarnos a un oficio puramente intelectual, puramente intelectual, queriendo decir también fue cínica, evidentemente, white collar, van a tener, va a haber un trasvase de estos white collar a los blue collar. Entonces, eso puede hacer que por oferta y demanda, pues tampoco se vean tan beneficiados los que ya estaban porque no se suban tanto los salarios.

Pero en todo caso vamos a centrarnos en a los que sí va a afectar, que seguro que va a afectar, que es a estos trabajadores de tipo oficinistas, profesores, médicos también, porque a pesar del trato humano, la parte técnica del médico es intelectual, evidentemente. Muchos trabajos, y vamos a colocar cinco escenarios base para, en función de cada uno, trabajar con qué puede ocurrir y qué soluciones vamos a dar, en general, que independientemente del caso salgamos reforzados. Esto es lo que vamos a utilizar, el término de antifragilidad.

Este vídeo va a resonar mucho con las ideas de Nassim Taleb. Yo no he leído nada de Taleb, pero en general va a estar bastante inspirado en lo que he podido, gracias a la inteligencia artificial, trabajar en torno a sus ideas. Y este enfoque de antifragilidad, de que independientemente del caso tú salgas más o menos bien, independientemente del caso, es muy complicado de conseguir con esos cisnes negros como la inteligencia artificial, pues vamos a ver primero qué casos puede haber.

Los cinco escenarios del mercado laboral

Un caso es pensar que el trabajo va a seguir intelectual, va a seguir aproximadamente igual que como está.

Otro caso puede ser que algunos se van a beneficiar, otros no se van a beneficiar, que en general mitad mitad, y eso va a generar desigualdades, no va a ser muy positivo, pero bueno.

Otro es que esto nos va a liberar de tareas aburridas, monótonas, y nos vamos a dedicar a la parte más creativa. Esto no es necesariamente excluyente con respecto a lo demás, pero sería una visión en general más positiva, si pensáramos que no va a haber un desempleo masivo y que todo el mundo va simplemente a trabajar en cosas más agradables.

El cuarto sería que realmente va a haber mucha parte de la población que se va a quedar desempleada, pero vamos a conseguir, debido al aumento de la productividad general de la sociedad, que el estado va a poder redistribuir o se va a poder hacer algo. No va a haber un colapso absoluto. Este caso sería bastante negativo, pero no sería tan negativo, porque al final pensaríamos que iba a haber una bajada de los precios, o al menos no una subida tan abrupta, por aumento de productividad, y la gente, aunque ganara menos, podría comprar más cosas con ese dinero, porque los precios serían más baratos en comparación, aunque raramente vamos a tener deflación seguramente en las próximas décadas, pero bueno, en todo caso.

Y el quinto caso sería un colapso absoluto, porque el ser humano es cien por cien reemplazable, y en ese caso, en que el ser humano es cien por cien reemplazable, como vamos a hablar después, tampoco tiene sentido el capitalismo, no tiene sentido prácticamente nada de lo que funciona ahora mismo, y eso puede ser un evento muy dramático ante el cual es muy difícil realmente refugiarse.

Perfiles junior, paradoja de Moravec y cisnes negros en la IA

Bien, en torno a todo esto, una serie de notas que puedo comentar al margen. En primer lugar, evidentemente siempre se van a ver más perjudicados, ya está ocurriendo, los perfiles junior que los perfiles senior. Un programador junior ahora mismo es poco contratable, bastante poco contratable teniendo Cloud Code. Todas las animaciones que vais a ver en este vídeo, que no son perfectas, pero yo no tengo ni idea de programación en Manim se llama, están generadas por inteligencia artificial en aproximadamente 20 minutos, cosa que antes creo que había tardado como 8 horas más todo, o 2 horas o 3 horas más todo lo que tendría que haber aprendido antes. Gracias a Cloud Code es difícil pensar que realmente los juniors vayan a poder aportar mucho valor económico, entonces estos lo van a tener complicado incluso antes de la AGI.

Eso, un punto: de nuevo, los jóvenes más jodidos, no solamente están jodidos ahora, sino que el futuro, digamos, porque van a vivir más tiempo y van a vivir 2050, 2060, sino que también ahora están más jodidos, entonces la inserción es complicada.

Otra cuestión es que se da la paradoja de Moravec. Simplemente queremos decir que los sistemas de inteligencia artificial no están preparados para las mismas cosas para las cuales nosotros con la evolución hemos sido preparados, entre comillas. Nosotros somos realmente buenos en visualización, en tener un modelo de mundo. Un gato es realmente bueno modelando intelectualmente de forma intuitiva, por supuesto, cómo cuando caiga, cómo tiene que reaccionar para que, en fin, tiene una intuición muy grande del mundo físico, y eso es una cantidad de información brutal, son una cantidad de bits brutal. Como tener un vídeo en 3D constante, requieres mucha información. Y el lenguaje, en cambio, que es en lo que es bueno, y las matemáticas y el código, que es en lo que es buena la inteligencia artificial, pues tiene mucha más información, es mucho más sencilla para ella, y es algo para lo cual nosotros no estábamos preparados biológicamente y, por tanto, somos peores que algo expresamente diseñado para eso, igual que somos peores que un coche desplazándose porque el coche está diseñado para eso. Nosotros estamos diseñados para otra cosa, que es para sobrevivir en una sabana de África, ¿no?

Entonces es bastante previsible, de nuevo, que fontaneros, etcétera, no se van a ver afectados en mucho, mucho tiempo, porque los robots requieren mucho más desarrollo, mucho más complicado, muchos más datos. Pero también esto tiene una aplicación dentro del trabajo intelectual que la gente no suele… por eso yo soy un poco pesimista con esa visión de que vamos a dedicarnos a las tareas agradables y hermosas y la inteligencia artificial vamos a delegar lo feo y asqueroso. De momento es así en muchos casos, por ejemplo, en el estudio sin duda es así, pero en el trabajo tengo mis dudas porque, de nuevo, estas máquinas hacen mucho peor ahora mismo, muchísimo peor, un Excel, y de una, de hecho no lo hacen. Tienes un Excel corporativo con una cierta estructura, le pides que, dentro de la empresa, cambies los datos de ese Excel corporativo, y te genera un Excel que no tiene absolutamente nada que ver. Es algo muy sencillo, es simplemente copiar y pegar, porque para nuestra interfaz visual es muy sencillo, Excel está construido para nuestra interfaz visual y simplemente tenemos que hacer tres clics, lo puede hacer un niño chico, pero la inteligencia artificial no tiene que elaborar código, tiene que partir de cero. Es muy malo en eso, y en cambio es muy bueno, por ejemplo, en estudiarse, o sea, ya tiene una creatividad de modelar problemas matemáticos o físicos, de los que yo estudio en la carrera, muy superior a cualquier estudiante de grado sin duda, y si computas toda la variedad de conocimientos que tienen ramas tan diferentes, sin duda más que los profesores. Quizás, evidentemente, todavía no está al nivel de un doctor en algo, pero va dando pasos bastante acelerados con respecto al tema de ser capaz de realmente investigar por su cuenta y llegar a resultados muy interesantes por su cuenta, aunque tenga errores, ¿no?

Y otro punto también que quería decir es que yo asocio sobre todo la probabilidad mayor al escenario cuarto que mencioné, de que aunque no va a haber un colapso económico absoluto, sí va a haber una disrupción absolutamente brutal en el desempleo. Ese cuarto punto lo sustento en que, vale, el evento de cola más larga del colapso económico también puede ocurrir, pero este tiene evidentemente más probabilidad que el otro, aunque tiene una probabilidad bastante alta. Habida cuenta de algo muy sencillo: nosotros solamente podemos modelar los eventos de cola larga con una extrapolación, con los cisnes negros, con una extrapolación respecto de cuántos cisnes negros hemos visto en el pasado aproximadamente, ¿no? Este tipo de cosas se pueden hacer con un proceso de Poisson, ¿no?, y asocias que aleatoriamente va ocurriendo cada cierto tiempo un cisne negro, con una cierta media de tiempo cada vez que ocurre, ¿no? Y entonces es dudoso pensar que, habida cuenta de los cisnes negros que ya ha generado la propia IA, no vaya a ocurrir consecuentemente en el futuro, y que esos cisnes negros, multiplicados entre sí, nos van a llevar a la AGI bastante rápido, ¿no? Entonces, por supuesto, tenemos el ejemplo de AlphaFold, famoso del plegamiento de proteínas.

Si hubiéramos hecho una extrapolación de lo que ocurría en 2013, 2014, 2015, de lo que hacían los biólogos —cuántos doctores tenías en biología plegando proteínas, bueno, descubriendo cómo se pliegan las proteínas a partir de una cadena de aminoácidos, no sé, cientos o miles, no tengo ni idea, en todo el mundo— y les dicen: «Oye, mira, si tienes que comentarme en 10 años cuántas proteínas crees que habremos descubierto por qué se pliegan, cómo se pliegan y demás, ¿qué me dirías?». Y diría: «Bueno, pues supongo que se acelerará un poco, entonces no voy a asumirlo lineal, pero voy a asumir que va a ser un crecimiento quizás como mucho exponencial».

No, no ha sido exponencial, ha sido una step function. Ha pasado de prácticamente 0% en relación al total —aunque era una muestra significativa, pero en relación al total era cero— a prácticamente todos, gracias a AlphaFold, a la inteligencia artificial. O por ejemplo los modelos de lenguaje hace dos años con matemáticas o con código —con código quizás funcionara un poco mejor, aunque creo que tampoco sé yo mucho de código, entonces no puedo opinar, pero en matemáticas no tenía ni idea, ni idea, no tenía ni idea—. Hace dos años no servía para nada la inteligencia artificial en matemáticas o en física. Y ahora, como digo, hace un grado entero.

Entonces esto es un cisne negro muy importante. No podemos considerar que no van a haber más cisnes negros teniendo en cuenta que estos dos han ocurrido en cinco años. Y por supuesto, cisnes negros de otras características que ocurren con mucha frecuencia: el COVID, o la guerra de Ucrania, o la crisis financiera, o que gana Donald Trump, o lo que sea que queramos decir.

Entonces hay que tener un sistema que en esos casos esté preparado, lo suficientemente preparado. Y para eso no podemos simplemente fijarnos —y esto lo explicaré después con las matemáticas un poco mejor— pero en todo caso no podemos fijarnos solo en la media, en la situación en la que estamos ahora mismo, sino contemplar este tipo de extremos, especialmente ahora mismo de la inteligencia artificial en nuestro plan de vida, especialmente.

La antifragilidad: la estrategia barbell aplicada a la IA

Si somos jóvenes, entonces la estrategia fundamentada matemáticamente es la que Nassim Taleb llama la estrategia barbell, que es la estrategia de la barra de pesas: pones pesas en un lado, pones pesas en el otro, pero no van en medio. Entonces, pones pesas en un lado conservador, pones pesas en un lado arriesgado. El lado conservador tiene que ser muy conservador, queriendo decir que ese lado muy conservador funciona en todas las situaciones. De los cinco casos que hemos hablado antes, debería funcionar al menos en cuatro de esos casos, aunque no despunte. Y el caso de varianza extremo, el caso de mayor convexidad, simplemente el caso en que puedes tener más retorno, el caso de mayor riesgo, pero que te puede salir muy mal, tiene que estar acotado, tiene que tener un riesgo acotado. Por eso vamos a asociarle mucha cantidad de preponderancia, mucho porcentaje de nuestra energía a dedicarnos a algo conservador: 60, 70, 80 %, y un 20, 30, 40 % como mucho a una estrategia más arriesgada que nos puede dar beneficio en cualquiera de estos casos también, pero sabiendo que su probabilidad de que ocurra es baja, pero de que eso nos aporta esa cierta complejidad que, como veremos luego, hace que en general estemos mejor cubiertos ante cualquier tipo de circunstancia.

Y esto, en el caso concreto de la AGI, ¿cómo se lograría dentro del mercado laboral? Pues, por un lado, de los casos que hemos dicho antes, si quitamos el de colapso económico absoluto y total, en cuyo caso es muy complicado predecir a qué tarea económica nos tenemos que dedicar, a qué oficio tenemos que dedicarnos, por qué debemos apostar, en los otros cuatro casos, una opción, por ejemplo, aquí en España, sería ser funcionario. No es atractivo, no es lo más fantástico, quizás hay para quien sí. Pero, por ejemplo, si has estudiado en una carrera técnica, poca gente se va al sector público porque espera mayor convexidad dentro del sector privado, por ejemplo, no sé, lo que sea: trabajar en una empresa privada de algo que te pueda reportar un mayor crecimiento potencial a lo largo del tiempo que ser un funcionario. Pero ese funcionario, evidentemente, sería el caso conservador, excepto si el estado colapsa, sería un escenario conservador en todos los casos, más o menos, los cuatro primeros casos.

Y luego, el otro enfoque barbell, para no solo quedarte con ello, porque entonces sería básicamente como invertir solo en bonos. Aunque los bonos tampoco tengo yo tan claro que sean tan seguros, no existe tal cosa como una inversión 100 % segura tampoco aquí, pero imaginemos que existe tal cosa como una inversión muy segura en el mercado financiero. Existe tal cosa y inviertes ahí, evidentemente, por definición, va a tener una rentabilidad muy baja. No queremos una rentabilidad muy baja, queremos algo que pueda aumentar la media, de la misma forma que cuando tú aspiras a ser trabajador de una empresa en la que ganas más dinero o lo que sea, en el caso de un trabajador técnico, estás aspirando a más que a quedarte en la estrategia conservadora del funcionario.

Sin embargo, es mejor colocar los pilares en los extremos que apostarlo todo al centro. De nuevo, esto tiene que ver con la distribución normal, con la distribución normal no considera los casos de colas largas, sino que considera que siempre te vas a quedar en la media, básicamente que ese denario uno, como hemos hablado antes. Y una distribución quizás más realista de la realidad, como proponeal de una distribución de Cauchy se llama, que no tiene una desviación típica finita, que tiene una varianza infinita, que es una distribución muy rara y que quizás predice mejor lo que nos puede ocurrir más en estas circunstancias. Si tomamos esa visión de apostarlo todo al medio, al que a priori nos da la misma media que apostando una parte en la parte conservadora y otra en la parte arriesgada, el desempeño ante las colas largas de la estrategia de medio va a ser la peor, mucho peor.

¿Qué quiere decir esto de forma 100 % práctica? Yo, por ejemplo, estudio física y matemáticas porque hace 5 años era muy lógico, era muy sensato colocar la posibilidad de que esa media, ese trabajo white collar, bien remunerado por una carrera como esta, era muy sensato creer que iba a ser una opción posible y que los eventos de cola no iban a existir tanto como ahora mismo parecen existir. La probabilidad que asociabas a esos eventos de cola era más baja y ahora es mucho más alta.

Eso tiene que cambiar por completo. El enfoque de toda la vida: me saco la carrera lo antes posible, me hago un máster, intento tener unas ideas de programación, intento tener unas ideas de economía por si me dedico a algo, el sector financiero, y al principio ganaré 1000 €, pero después de 15 años ya tendré mi salario de 3000, 4000, lo que sea, después de haberme esforzado como un cabrón.

En cambio, la estrategia del funcionario no es muy atractiva. Vas a acabar con unos alumnos que son unos cabrones, sean de la edad que sean, van a ser unos cabrones, no le ves la parte humana, sino que te quedas solamente con la parte de voy a ganar poco dinero y me voy a amargar. Y tampoco apuestas, dices: «Joder, estoy estudiando una carrera de física matemática, puede estar lo suficientemente bien como para no tener que montar una empresa y ganar dinero con una empresa, porque con mi puesto de trabajo puedo vivir una vida interesante desde el punto de vista del dinero».

Entonces, eso era el a priori hace 5 años o 4 años cuando yo entré en esto, y ahora ha cambiado por completo, y asocio una prioridad alta a acabar la carrera en un tiempo que me da completamente igual, y después hacerme funcionario, incluso siendo profesor de instituto, a pesar del vídeo que tenemos aquí en contra de la educación, de la labor habitual de los profesores en la educación secundaria especialmente. ¿Por qué? Porque 10 años después puede ocurrir que no tengas absolutamente ningún tipo de opción a nivel laboral dentro del sector privado.

Segundo motivo: solamente te enfrentas a otros seres humanos, no te enfrentas a inteligencias artificiales que te puedan sustituir. Además, si te das cuenta antes que los demás, puedes aprovechar que todavía no está saturado. La predicción bajo este paradigma es que en un futuro va a haber una presión sobre ser funcionario absolutamente brutal. Entonces uno tiene que intentar llegar un poco antes, aunque en todo caso te estás enfrentando a otros seres humanos, no hay inteligencias artificiales, el riesgo está más acotado, es más previsible.

Y luego, para no quedarte con eso, si no quieres, aunque es la opción base, 70%, tienes que asumir que lo otro lo vas a perder al 100%. La otra opción, en mi caso concreto, de nuevo esto es un ejemplo, es este canal de YouTube, con el cual va a ser absolutamente complicado o imposible ganarme la vida, pero puede darme una cierta capacidad, quizás en el futuro, de llegar a mucha gente, ser útil a muchas personas, que esas personas te puedan remunerar, vía lo como un trabajo, te puedan remunerar por medio de un mecenazgo, lo que sea, tiene por potencial una conversidad altísima, ¿no? Haces una inversión relativamente baja en términos de dinero y puedes tener una exponencialidad, digamos, de que es como una empresa, ¿no? Y lo más probable es que no te salga bien, y entonces has perdido ese 30% de tu energía. Pero, a diferencia del white collar que ha apostado todo al centro y se queda sin nada, tú tienes todavía el otro 70% que no era tu idea principal, pero que asociabas como tal.

Ahora, como hemos dicho, hay un caso, el del colapso económico absoluto y total, en el cual esto se rompe, porque también se rompe la idea del funcionario. Puede haber opciones conservadoras en general. Una opción conservadora puede ser dedicarte a trabajar en algo manual, porque va a estar peor remunerado supuestamente, o que no te gusta demasiado. Si tú estabas estudiando lo que sea de teórico en la universidad, y al final vas a tener que trabajar en algo que no era atractivo para ti porque es manual, o es atender a una tienda, o lo que sea, pero es conservador, es menos sustituible, entonces es más conservador en ese escenario. Asociarle a eso un 70%, y luego, en tu tiempo libre, entre comillas, trabajar en lo demás.

Ahora, no hacer absolutamente nada es la peor situación, y no dedicarle apenas energía a cambiar esto ahora mismo puede dejarnos en una situación completamente desamparada en el futuro, y que, a diferencia del pasado, nos ocurra que no haya una red de última instancia garantizando tu seguridad y existencia, como ahora, que es el Estado, por ejemplo, un país como España. Y aunque eso también te puede ocurrir en el caso de ser funcionario, más lo otro, la estrategia barbell. En la estrategia barbell, lo único que no te cubre, y hay que incluirlo en esa estrategia barbell, es el posible colapso total.

Y en el posible colapso total, la única solución previsible es controlar la mente, y es algo que no tiene nada que ver con ganarte la vida. Pero si la única opción posible, la única apuesta posible ante una circunstancia así es que no puedes controlar absolutamente nada de lo externo, solamente puedes controlar tu mente, ahí entramos en el tercer terreno del que hablamos, después de buscar un equilibrio con nuestro desarrollo personal, nuestra resiliencia, nuestro estoicismo desde un punto de vista estrictamente mental. Esa es la última pata.

Entonces, en mi caso sería un 60 o 70% colocado al camino tradicional, acabando en ser funcionario. Y esta es una visión de verlo completamente atea y completamente pragmática, utilitarista, antirromántica de las religiones, pero un 10% de ultraconservador apostado a estricto control de la mente. No puedo contar absolutamente nada de lo demás; si tengo que morirme de hambre, ahí estaré para hacerlo. Y eso hay que cultivarlo, no vale simplemente con decir «lo conseguiré en su momento». Pues al menos ese porcentaje nimio de extremadamente conservador se lo tienes que dedicar, un 10-20% a eso, y luego un 10-20% al caso extremo.

Y ahí tienes una triple: es una cosa que a nivel dinero tiene dos patas, conservador y explosivo, y a nivel existencial tiene otra pata más adicional que es la del desarrollo personal estricto, independiente de lo que venga fuera, a la que hay que asociarle, creo, más importancia que nunca, porque te puedes quedar totalmente desnudo.

Las habilidades valiosas en la era post-AGI

Dado el evento de cola, el cisne negro concreto de la inteligencia artificial general, hay que tomar decisiones en base a qué significa, por ejemplo, convexidad y qué significa conservadurismo. Conservadurismo, en este caso, es algo tan simple como, en el caso del Estado, asumir que la inercia del Estado va a ser muy grande y, a pesar de que no va a ser competitivo, como ya no es competitivo desde un punto de vista del mercado, debido al monopolio de la fuerza, va a seguir existiendo la necesidad de que haya funcionarios financiados por los impuestos de los otros, aunque sea por la parte de los impuestos de los fontaneros y los electricistas, porque ya no queden white collar, digamos. Ahí tienes esa hipótesis muy pragmática, muy aburrida. Por ejemplo, ser camarero, ser el electricista, ser fontanero, lo aceptas con una total… dices: esta es la razón por la cual esto va a seguir existiendo, es porque a los robots les queda mucho tiempo más. Pues entender eso es lo que te permite tomar la decisión de que esa es una forma conservadora de actuar y debe estar en mis prioridades mucho más de lo que estaba hacer algo que parecía un 20% mejor, un 40% mejor, pero que en realidad puede ser un desastre.

Y luego, para la parte convexa, aparte de gran retorno potencial, pues sobre todo aquellas cosas, aquellas cualidades que en un mundo con inteligencia artificial pensemos que van a ser importantes que sigamos los humanos aportando independientemente de estas inteligencias artificiales. De esto ya hemos hablado también en otro vídeo. Seguramente siga siendo importante la autenticidad humana, saber que detrás hay un ser humano, se va a vender como un producto más exclusivo, más deluxe, igual que la comida ecológica en lugar de la comida que usa pesticidas asquerosos o lo que sea, paga evidentemente un plus. Y la autenticidad, el contacto humano emocional, en un mundo en el cual además va a haber mucha necesidad de sea reconciliación, quizás, de los seres humanos, algunos entre ellos. Evidentemente no caigo en la visión naif de que esto va a hacer que la humanidad se reconcilie, evidentemente no, esto es una mierda y van a haber guerras seguramente mucho más cruentas y desagradables, vamos a ir a eso después.

Pero, en todo caso, en nuestro círculo inmediato sí podemos hacer algo por ayudar y ser ayudados, pero sobre todo lo que podemos hacer es ayudar a otras personas que puedan entrar en ese colapso existencial si ven que pierden el trabajo, que en el caso de muchas personas puede ser absolutamente diferencial para su autoestima, por ejemplo, no solamente ya a nivel material, sino que se suma a nivel mental de «soy un completo inútil», y en ese mundo hace falta mucho más sabiduría emocional, mucha más empatía y muchas más cualidades de ese tipo relacionales.

Por supuesto, para ello también el aspecto de comunicación, máxime cuando la gente va a tener más tiempo. En principio, una parte de la población va a ser más vieja y además los jóvenes también van a tener más tiempo. Entonces, en general, la gente va a tener más tiempo, nos guste o no. Y entonces el aspecto comunicativo de la gente va a seguir entreteniéndose. Yo, por ejemplo, aquí la apuesta es a que cada vez va a haber más gente que ve YouTube y, dentro de lo posible, aportar algo de valor, pero sigue siendo entretenimiento. Desgraciada o graciadamente, es así. Entonces va a haberlo más, eso es algo que hay que explotar. Seguramente los podcast de seres humanos van a explotar todavía más en internet, porque al final, además, hay que aprovechar que las tecnologías cada vez hacen más fácil esa labor de comunicación. Por ejemplo, ese caso del desarrollo personal, de la búsqueda de sentido, se puede facilitar si hay personas en internet publicando libros o lo que sea en torno a ello, porque pueden llegar a tener un alcance muy superior al que tuvo Jesucristo hace 2000 años.

Por supuesto, tampoco digo que la inteligencia vaya a ser inútil en todo esto, pero bueno, sin duda sí tener la agilidad mental de poder reinventarse, la cualidad moral de ser capaz de no autofustigarte por acabar en un estrato de la sociedad que pensabas inferior. Digo, capacidad de reinventarse independientemente de lo que eso implique de cara a la visión que tú tenías de lo que tenías que hacer, de lo que no tenías que hacer, capacidad de reinventarte también con respecto a la inteligencia artificial.

Más convexo va a ser aquellos trabajos que puedan utilizar la inteligencia artificial dentro de sus procesos productivos de forma individual, que tú puedas poner a trabajar esa inteligencia artificial para ti. Esto no es fácil, esto es el santo grial de lo que dicen los tecnofeudalistas, como les gustaría a nuestro presidente del gobierno, a los tecnotiranos de Silicon Valley, les gustaría, por supuesto, y ellos hablan de que, bueno, no va a ser tan difícil porque todo el mundo va a poder ponerse así a trabajar. Y mientras tanto, bueno, no es tan fácil saber qué tienes que hacer, no es fácil, igual que no es fácil montar una empresa. Claro, todos ellos han montado una empresa porque tenían capital infinito prácticamente y podían montar una empresa, pero para una persona normal y corriente no es fácil montar una empresa, no es fácil poner a trabajar un modelo que te cuesta no sé cuánto dinero a hacer cosas.

Pero aún así, siempre, a la hora de tu parte más convexa pensar: oye, ¿en qué cosas a nivel personal, a nivel laboral puedo utilizar la inteligencia artificial de manera más óptima? Eso es algo lo que de nuevo aquí en el canal de YouTube pues espero que sea mucho más utilizable. Pongo este ejemplo constantemente. Cada persona tiene que encontrar el suyo. Yo pongo este ejemplo que es el que yo puedo encontrar de forma personal, evidentemente, y estar lo suficientemente cercano a la actualidad de la inteligencia artificial como para saber las limitaciones y potencialidades de ello sin que nos paralice la sobreinformación con respecto a lo que puede pasar.

Entonces, esta habilidad de ser capaz de, por un lado, ser consciente de las nuevas herramientas que existen en todo momento sin, por otro lado, dejarte llevar por la euforia o dejarte llevar por el catastrofismo y dejar de tomar acciones y simplemente decir «lo tiro todo por la», no, tomar decisiones. Yo soy el primero que evidentemente ha sido catastrofista y a la vez muy positivo con respecto a esto, y por eso quiero tomar acciones en relación a eso, no quiero que eso cambie mi forma de actuar de forma muy potente. Y no simplemente quedarme viéndolo una y otra vez: «lo que viene, lo que viene».

Por otro lado, también esta inteligencia artificial va a ser como ese gran otro. Ya no solamente como le gustaría a la CAN o, en general, a cualquier psicólogo. No solamente ya nos va a preocupar cómo piensan los demás, que son como una persona, son como seres extraños dada nuestra consciencia, y siempre estamos alterando nuestra proyección del mundo en base a lo raro que son las demás personas y lo raros que somos nosotros con respecto a los demás. Ahora encima se va a agregar un tercer ente rarísimo, que ni siquiera es humano, respecto al que estamos muy poco familiarizados, que no sabemos si es consciente, si no es consciente, cuánto tenemos que apostar a lo que sabe, a lo que no sabe, etcétera, que es la inteligencia artificial.

Entonces, todo lo que signifique conocer mejor ese fenómeno, la interpretabilidad, por ejemplo, aquí la interdisciplinariedad va a ser muy útil, por ejemplo, poder aplicar las ideas que tenemos de biología, de psicología, a machine learning, a saber interpretar «oye, porque esto está actuando de esta forma». Esto es todo muy interesante, pero no solamente interesante, sino que puede ser fundamental a nivel de que estos entes realmente van a definir una nueva forma de relacionarnos con respecto a ellos, que va a tener implicaciones brutales.

Por ejemplo, ahora mismo una inteligencia artificial no sientes que te juzgue porque sabes que no es consciente. Entonces interpretas que, en base a todo lo que sabes de ella, no tiene conciencia, no te está juzgando, no ha desarrollado todavía una opinión con respecto a ti, que a ti no te genera eso como con respecto a las otras personas. Y eso hace que te puedas abrir más en ciertos temas. Eso puede tener unos peligros absolutamente brutales ahora mismo, pero ¿qué pasa si eso cambia en el futuro? Pues entonces las personas van a tener una relación diferente con respecto a la IA. Sin duda no van a tener una relación con respecto a la IA como la que tenemos con respecto a las máquinas, tal cual. No va a ser. No vamos a poder actuar como los luditas en el siglo XIX, simplemente quemar las máquinas y ya está, porque eso sí que es otra cosa, pero es que no consideramos que tenga… simplemente consideramos que nos afecta a nivel laboral, pero ahora mismo no solo es a nivel laboral, es a nivel absolutamente total.

Entonces, el odio que se puede desarrollar es muy grande, pero un odio hacia algo que sabemos muy diferente de cualquier otro objeto que podamos odiar, entre comillas; es muy diferente odiar algo que aparentemente pudiera ser como nosotros. Eso ya incluye, digamos, un nuevo ámbito.

Interpretabilidad puede ser otra cualidad muy interesante. Interdisciplinariedad puede ser una cualidad muy interesante. Espero haberos convencido y ya está.

Entonces, como digo, en todo esto, evidentemente, inteligencia puede seguir siendo interesante, puede seguir siendo útil. Ya tenemos un vídeo en este canal diciendo que por fin se va a acabar el monopolio de la inteligencia, que ha dado lugar a muchos problemas. Yo creo que esto es una oportunidad también, es decir, la inteligencia va a seguir siendo útil, pero también vamos a ver, hasta cierto punto, su final como recurso escasísimo del hombre, del ser humano. Eso va a hacer que seamos mucho más humildes con respecto a muchas cosas, quizás también más arrogantes con respecto a otras, porque el ser humano ha sido capaz de construir una máquina, será eventualmente capaz de construir una máquina asemejable a él en muchos sentidos, pero sin duda, en el caso concreto de cada persona, la persona que pierde el trabajo porque la IA se lo ha quitado, por ejemplo, esto va a tener implicaciones muy importantes a nivel de cómo se considera a sí misma respecto de cuáles son las cualidades que debe cultivar, las que no.

Y puede ser un shock que muchas personas no vamos o no son o no van a ser capaces de procesar correctamente, y van a entrar en una depresión y se van a suicidar o lo que sea.

Esto puede ser así, o puede ser una oportunidad para cultivar más humildad dentro de este terreno intelectual e intentar, por ejemplo, ser útil a los demás con esa inteligencia, y no simplemente quedarte con esa «guau, qué inteligente soy».

Patrimonio e inversión

Vamos a hacer una pequeña recapitulación. Al principio del todo hablamos de por qué era importante que todas las personas, especialmente cuanto más jóvenes más tenerlo en cuenta, había que asociar una probabilidad y actuar en base a eso. Luego hemos visto que la estrategia barbell, que para cada persona va a adoptar una forma diferente, va a ser interesante. Luego hemos visto qué cualidades, qué tipo de cualidades pueden ser interesantes para aplicar esa estrategia barbell en diferentes aspectos de la vida. Y luego ahora vamos a ver otros aspectos dentro del que pueden apoyar el hecho de que aunque nos quedemos sin un trabajo, pues podamos estar en unas circunstancias no tan desagradables.

Entonces, en primer lugar, en una sociedad no podemos asumir, evidentemente, que va a haber una renta básica universal en caso de desempleo, o de lo que sea. Tampoco creo que deberíamos asumir algo tan idealista como una sociedad de propietarios. Es decir, estamos muy lejos de una sociedad de propietarios, por ejemplo, en España, más debido al problema de la vivienda. No quiero imaginarme ya en países de Latinoamérica, evidentemente en la mayor parte de la población no somos propietarios de absolutamente nada. No somos tampoco los obreros del siglo XIX, pero no somos propietarios de prácticamente nada que no sea quizás, a lo sumo, la vivienda en la que vivimos, que no se puede considerar una propiedad utilizable para sobrevivir más allá de que vives en ella. No se puede ver como un capital simplemente, sino que lo ves como el sitio en el que vives.

¿Qué se puede hacer? Bueno, vamos a ver, si asumimos que de aquí a 2040 va a haber una inteligencia artificial general y a 2050 va a haber una automatización absolutamente masiva, ya que va a ser progresiva, pero que en ese momento va a ser prácticamente total. Evidentemente van a haber empresas que se van a beneficiar como locos, ¿no? Entonces, en este contexto puede ser más importante que nunca destinar una pequeña cantidad de nuestras rentas actuales, por escasas que sean, a la inversión en este tipo de empresas.

No sabemos qué empresas van a ser. Evidentemente nadie sabía en la burbuja.com que Windows iba a seguir siendo la segunda o tercera empresa más grande del mundo 25 años después. Pensaban que iba a ser Cisco. Cisco se fue a la mierda. Tampoco se fue a la mierda del 100%. Otras se fueron a la mierda del 100%. No se sabe quién narices va a sobrevivir ahora mismo, ¿no? OpenAI puede tener mala pinta, Anthropic puede tener buena pinta, Google puede tener buena pinta, pero a lo mejor OpenAI en realidad tiene un secreto bajo la chistera. Ni idea. No tenemos absolutamente ni idea, pero aún así hay que tomar acción.

Entonces, lo más probable es que si asumes esa apuesta, en algún momento las rentabilidades de algunas empresas van a desbordarse, como ya se están desbordando las de Nvidia, pero Nvidia es solo el primer paso, es el primer paso del hardware antes de todo el beneficio que va a venir después.

Entonces, yo aquí, evidentemente, no es una recomendación de inversión, pero yo aquí soy muy claro. Yo tengo claro cuál puede ser una empresa, un tipo de empresa que se beneficie completamente de esto, es el tipo de empresas que yo buscaría, que no existen más como esta, evidentemente, y por tanto es complicado poner más ejemplos. Pero yo no soy un inversor experto, no tengo ni idea, no le dedico tiempo, entonces no sé, quizás en otras cadenas de suministro absolutamente fundamentales para la inteligencia artificial haya empresas que cubran muchas de estas condiciones, a pesar de que sea en un nivel diferente, ¿no?

Pero en el nivel de la carrera por la inteligencia artificial, a mí me parece que Google tiene unas posibilidades de ser la ganadora absoluta, de ser la Tyrell Corporation, como cuando hablamos de Blade Runner aquí en este canal, absolutamente brutal, porque tiene todo, tiene todo lo que necesita. Tiene a nivel hardware, tiene a nivel de la nube, tiene a nivel de los modelos, arquitecturas, o sea, tiene research de esos modelos, ¿no? Simplemente hace modelos y modelos, tiene los datos, tiene una infraestructura absolutamente brutal de, bueno, los usuarios que tiene en YouTube de entretenimiento y en Google, evidentemente, y tiene incluso movilidad. Es el único que es un sistema hiperintegrado, no tiene unas valoraciones excesivamente altas. Para mí sería la visión absolutamente clara.

Pero evidentemente cada persona debe hacer un estudio, pero no es sensato, pensando que a 10, 15, 20 años vista estas empresas van a tener modelos que nos van a sustituir, no invertir en ellas, aunque sea una mierda, aunque sean 20 € al mes, aunque sean 100 € al mes, lo que sea, para beneficiarse de esa convexidad. De nuevo, esto está en la estrategia barbell, en la parte de la convexidad. No creo que tenga mucho sentido invertir en activos extraordinariamente conservadores. La parte conservadora debería ir por el lado de la formación, por el lado de cuál es mi plan base, pero por el lado de la inversión deberíamos intentar beneficiarnos a pesar de que puedan haber burbujas por el camino.

Pero, de nuevo, por ejemplo, Google es completamente antifrágil a eso, porque si hay una burbuja, ¿a quién se van a cargar? Pues se va a cargar OpenAI, se van a cargar Anthropic, se van a cargar a todos, y a Google no se lo van a cargar.

Google va a seguir ahí y además tiene sus propias TPU, tiene su hardware independiente de Nvidia, que es ese tipo de inversión antifrágil que otras personas, por ejemplo, si conocen el sector energético, pueden hacerlo en el sector energético, que va a ser absolutamente crucial para la inteligencia artificial. O si conoces el hardware a fondo y sabes que ASML va lo que sea, cualquier cosa del hardware, pues te metes en el hardware, o cualquier punto de la cadena puede ser interesante para aprovechar esa conversidad, pero no creo que tenga sentido seguir invirtiendo de la misma forma los siguientes años, a pesar de que los Value Investor están ahora mismo que se suben por todos lados diciendo, «después de 20 años de growth, ahora viene la hora del value». Y sí, puede ser que el value tenga fantásticas rentabilidades, ya lo hemos hablado aquí, pero creo que invertir en una empresa papelera ahora mismo puede ser interesante para tener una rentabilidad relativamente conservadora. Ponle un 10, un 20% al año, que está de putísima madre, obviamente, pero no es absolutamente brutal, no está al nivel de lo que podría ocurrir con estas megacorporaciones. El mercado, a pesar de todo, no ha comprado la tesis de que vaya a venir una AGI en 10 años, a pesar de las valoraciones. Ni de coña, ni de coña.

Y me dirán, «bueno, pero esto qué poco rigor es, esto es la mentalidad del inversor que mete dinero a todo lo que vaya, independientemente de la valoración, tendrás que dar unos números, ¿no?». Sí, sí, pero me parece más razonable cómo ve esto el presidente de Softbank, por ejemplo, que hace unos cálculos así superimprovisados, supercutres, pero que es verdad: si sustituyes toda la masa laboral del mundo, o el 50% de la masa laboral del mundo, eso ¿cuánto equivale a salarios, cuánto va a ir a las empresas? Te pagas Nvidia en medio año. Pues va a tener que, por necesidad, subir 50 veces más.

De nuevo, aquí la inversión y el patrimonio parecen ser importantes dentro de nuestras pequeñas posibilidades, en función de cada persona, para poder esperar, dentro de lo posible, con mayor tranquilidad esa incertidumbre del sistema económico que viene. Y creo que es más importante, seguramente, que nunca antes en nuestra historia desde hace décadas, el aspecto inversor, ahorrador y demás, y el no del despilfarro, porque dices, «venga, voy a vivir ahora, ¿me puedo morir mañana?». Por supuesto, por supuesto. Y voy a gastarlo ahora porque me voy a morir mañana. Este es el argumento en contra del frugal, que simplemente quiere agarrarse a más dinero y más dinero.

Pero el coste de oportunidad hoy, debido a las colas largas, volvemos a lo mismo, es demasiado alto como para seguir gastándose el dinero en cosas que son placenteras hoy, pero que van a hacer que la pases mal 50 años más de tu vida. Si tienes 25 años, 30 años, si esto ocurre cuando tengas 40, 45 años, tío, te queda mucho tiempo de vida como para jodértela así.

Sistema económico y desigualdad

Y aquí también tengo que hacer una diatriba rápida, muy rápida, contra el liberalismo económico, porque los liberales siguen viviendo en una burbuja absolutamente absurda que quizás tuviera sentido hace 5, 10, 20, 30, 200 años, 300 años, y hace 4000 años también habría tenido sentido si hubiera existido, pero que ya no tiene sentido y que están haciendo un daño brutal, y es hacer creer a la gente, igual que los de Silicon, hacer creer a la gente que el mercado es una opción viable en un mundo como este. Y eso es un despropósito absolutamente brutal, y podéis verlo dentro de países, pero sobre todo entre países.

Puede ser que funcione un cierto capitalismo con unos impuestos más altos en Estados Unidos, pero, en todo caso, va a haber dentro del país una cantidad absolutamente brutal de población que no va a tener trabajo y, por tanto, no va a poder aportar valor, que es el primer principio del liberalismo: tú te ganas la vida en base a si puedes aportar valor al consumidor. Y si no puedes aportar valor al consumidor porque eres un caballo en el siglo XXI, cuando los caballos llevan siendo obsoletos desde principios del siglo XX, caballo, te vas a quedar para dar vueltas y que te miren los turistas y te hagan fotos y ya está, pero no vas a ser útil económicamente, y esto es literalmente así.

Entonces, si de verdad vamos a seguir midiendo los ingresos de una persona por el valor que aporte a los demás en un mercado, y el patrimonio acumulado por el valor que ha aportado en conjunto, más el valor que ha aportado arriesgándose para capitalizarlo en los mercados financieros, por ejemplo, en el momento en que tú dejas, a no ser que seas propietario, puedas hacer eso con las empresas. Pero, claro, para vivir de eso tienes que ser un pedazo de propietario, que quizá ellos lo sean, pero que la mayoría de la población no lo es. La mayor parte de la población vive de las rentas del trabajo.

Si las rentas del trabajo… porque este suele ser mucho el argumento, «es que tú te quieres dedicar a hacer haikus». Eso le gusta mucho a Juan Ramón Rallo. Te quieres dedicar a hacer haikus, pues tienes que tener las consecuencias de que no estás aportando valor a nadie. Entonces, si pasas a ingresar un dinero por parte del Estado, se lo está sustrayendo a alguien que está dedicando su vida a ser útil a otra persona. Ya, pero es que en ese caso no vas a ser tú útil escribiendo haikus, ni el otro. Va a ser útil una puñetera inteligencia artificial que va a hacer vuestro trabajo, el de los dos. Y quizás trabaje un 5% de la población o un 20% de la población, pero el 80% está jodido. No puede existir un mercado.

Eso es dentro de un país, y luego entre países es absolutamente brutal, porque si esto ocurre, si en Estados Unidos existe una revolución absolutamente brutal de nuevo con los procesos productivos, y el resto del mundo —en Europa, en África, sin duda, en Latinoamérica y en partes de Asia, sin duda— ¿qué narices vamos a poder aportar en un mundo en el que estamos 100% inundados por los productos de un país que tiene una ventaja comparativa a todo nivel?

La economía clásica supone que los países pobres crecen porque siempre van a tener una ventaja comparativa en algo, por ejemplo, mano de obra barata. Entonces, básicamente tienes prácticamente esclavos, aunque no lo llames así porque son contratos voluntarios, pero tienes prácticamente esclavos que solamente viven para eso, para sobrevivir, y poco a poco van medrando. Me puede ocurrir a Corea del Sur, ese es el modelo, o Singapur, o lo que sea, o España, cualquier país. Vas generando valor, aunque seas más pobre que el otro, a partir de que trabajas por un salario menor. Entonces, tu ventaja comparativa es que eres más económico que el otro.

Pero en el momento en que tú no tengas el capital productivo en la forma de inteligencias artificiales, porque no las has desarrollado, porque eres Europa y estás durmiéndote en los laureles, o porque tienes una idea del mundo diferente y no quieres esa carrera, pues si no tienes ese capital, no puedes competir con las inteligencias artificiales, y en este caso el capital humano desaparece: no es necesario. Ya acabas de sustraer un tercio o un cuarto, como quieras verlo, de los factores productivos de repente, que es justamente el más importante de cara a la vida de la persona. Entonces, automáticamente tienes países enteros que no tienen nada que aportar.

Igual que ahora mismo Cuba, que ya tenía poco que aportar, pero ¿qué puede aportar un país que no tiene petróleo, que no recibe petróleo, que tiene un sistema económico absolutamente colapsado y que la gente vive como hace 200 años, o peor, en África? Horrible. No pueden aportar absolutamente nada, no tienen nada que vender. No hay ninguna ventaja comparativa ahora mismo que Cuba pueda ofrecer en el mundo. Nada, porque trabajar con un buey, una persona, porque no tiene tractor, porque se le ha estropeado y no tiene gasolina, no compite frente a las plantaciones de Brasil, donde está todo automatizado. No tienes nada que aportar.

Lo único es que vas a vivir en la subsistencia eternamente. Eso es lo que vamos a hacer con el mundo. Y quiero decir, ahora mismo hay países relativamente ricos porque tienen ventajas comparativas relativas. Entonces, España tiene ventajas comparativas relativas en términos de industria, puede exportar más barato que otros países porque tiene una energía más barata. Alemania tenía la misma ventaja pero por una cadena industrial muy bien ensamblada, o en China también.

O el turismo quizás sea la única solución a esto, porque seguirán viniendo los multimillonarios beneficiados por todo esto, pero sin duda las ventajas comparativas que ahora mismo pueden hacer que Italia sea un país rico y no del tercer mundo, o que Suiza sea un país rico y no del tercer mundo, pueden desaparecer.

Y en ese momento sí tendrás gente con patrimonio. Suiza pues seguirá siendo rico quizás, pero puede venirse abajo muy rápido, mucho más rápido de lo que pensamos. Y, desde luego, a nivel relativo con respecto al resto de países, puede ocurrirte una argentinización del 99% de la población mundial, y con cien veces más. O sea, al final en Argentina no hay hambre, pero podría ocurrirte una cubanización peor, así lo ponemos, una cubanización a nivel global, pero no por un embargo, no por el sistema, que es una mierda socialista, evidentemente, sino porque acaba de desaparecer el factor humano y las ventajas comparativas son solamente atribuibles o a los recursos físicos, que en países como Japón o España no existen, o a los recursos de tipo capital, y eso se lo toman en Estados Unidos, China.

Ideologías y políticas arcaicas y Silicon Valley

Ante todo esto, lo único que podemos hacer es no hacer más daño, como hacen los liberales en este caso. Es decir, tener en cuenta cómo va a cambiar el sistema económico a la hora de no solo tomar nuestras decisiones, sino de hablar con los demás y no ser unos hipócritas que defienden ideas antiguas y absurdas.

Y la política sigue en la prehistoria absoluta y total. Nadie está teniendo en cuenta esto en España. Nadie prácticamente. No por culpa de ellos, no son conscientes. Yo no sería consciente si no estuviera estudiando lo que estudio. No es fácil. Tienen sus asesores que tienen mucha idea, supongo. Pero no es sencillo que esto cale y que cambie cuando tienes una inercia tan brutal de ideas pasadas.

Entonces, en primer lugar, esto es algo que sí podemos hacer: no seguir como si no pasara nada, seguir defendiendo nuestras ideas como si fueran de hace 200 años, que es hace 5 años, pero es que son las mismas que hace 200, porque todos vivimos en el paraguas de la revolución industrial y no se ha inventado mucho desde entonces realmente. El liberalismo, la socialdemocracia, que es una forma de liberalismo aguada, y el socialismo y el fascismo, que es lo mismo. Entonces, el nacionalismo del siglo XIX, no ha cambiado mucho la cosa realmente. La religión está por ahí, no ha cambiado mucho la cosa. Pero esto lo va a cambiar todo. Aquí no va a haber izquierda, derecha, no. Aquí la izquierda, derecha va a ser: ¿quieres IA? No quieres, te conviertes… si no quieres te conviertes en Cuba. Pero bueno, en fin, eso es una cosa.

Y luego, en segundo lugar, hay que ser muy flexible con respecto a nuestro futuro mentalmente, queriendo decir que no sabemos ni siquiera el sistema económico al cual vamos, a nivel de 30, 40 años vista desde hoy. Y por tanto debemos desarrollar esa cualidad absolutamente crucial de la paciencia y de no tener unas expectativas muy altas con respecto al futuro de nuestra propia vida.

Y esto es así, y fue así durante miles de años. El campesino medieval, que sabía que en cualquier momento podía morir por una plaga que acabara con sus cultivos, no tenía una expectativa respecto de su propia vida tan elevada como la tenemos nosotros ahora mismo. Y sin duda la gente que ahora mismo vive en Gaza o en Ucrania —bueno, en Ucrania quizás no tanto, pero en todo caso, si estás en un área cercana al frente en Ucrania, o eres un soldado, tampoco puedes tener una expectativa de tu vida demasiado alta—. Y no digo que esto sea como una guerra, digo que esto es más generalizado, menos quizás alarmante que una guerra, pero sin duda va en el mismo vector de desinflar expectativas, porque las expectativas a otro nivel son tan brutales —y a eso vamos ahora— que podemos entrar en una disonancia cognitiva brutal si entramos en la espiral de la expectativa positiva.

Y en esto, a diferencia de lo que no habla mucho ni de la desigualdad ni sí Dario Amodei o de mis Asasis, pueden ir muy de «ah, encontraremos, hay que trabajar en esto, querríamos pararlo, pero no podemos», a pesar de que ellos dos, bueno, en fin, todos quieren pararlo pero no pueden. Pero cuando les preguntan por «oye, tú qué puedes hacer si eres una persona que va a haberse visto afectada porque está estudiando matemáticas o código o lo que sea por esto, ¿tú qué les recomiendas hacer?», dicen lo mismo: «bueno, sé más creativo», se puede decir que es lo mismo que te estoy recomendando yo, pero bueno, creo que es un poco diferente el conjunto, sinceramente.

En ningún momento, por supuesto, te dicen: «bueno, la gente tendrá great ideas, viviremos una radical abundance, la gente no tendrá que trabajar, pero bueno, esto se administrará —no se sabe cómo, pero se administrará de forma correcta—, habrá una renta básica universal y todos podremos montar nuestras empresas privadas porque tendremos inteligencias artificiales agénticas que podrán hacer cosas y tendremos más creatividad que nunca, más originalidad que nunca». Esa sería la parte positiva de cómo hablan ellos de cómo va a cambiar el sistema económico y todo eso, aunque adviertan supuestamente los riesgos: el 80% de la población se va a quedar sin trabajo. Dario Amodei dice el 20% de probabilidad de que esto salga mal.

De nuevo, si estuviéramos en un avión que se va a caer con un 20% de probabilidad… pero claro, dice, no, el 80% restante es tan alcista en las expectativas. Bueno, pues esas expectativas sobre todo quizás se puedan revisar, no solamente en el lado económico. Efectivamente, todo lo que acabamos de hablar de que sí podría ocurrir que, si se hiciera bien todo, el mundo se beneficiara. Dudo absolutamente que eso vaya a ocurrir. Igual que ahora mismo el 90% de la población, o el 50% de la población mundial, no se beneficia una mierda de los avances de Silicon Valley. Vale, pueden tener un móvil, pero pueden tener un móvil para hacer lo que ocurrió con Facebook en Birmania, o lo que sea, o para que el Estado Islámico pueda subir vídeos más amenazantes y hacerse con Mali, que es lo que está ocurriendo ahora. Lo que sea, lo que sea. No necesariamente las nuevas tecnologías tienen que aportar algo positivo, y algo que puede ser a priori tan positivo…

Medicina y longevidad en la era post-AGI

Como los… el siguiente apartado al cual hemos llegado un poco tarde, longevidad, pudiera ocurrir que su producto, su subproducto también, debido a esta desigualdad, fuera menos agradable de lo que parece. Entonces, una de las principales bazas positivas de la inteligencia artificial, motivo por el cual, de nuevo, Dario Amodei y Demis Hassabis, que también vienen del ámbito de la salud, de trabajar en biología y demás, proponen, es que la medicina va a verse completamente revolucionada, que en 10, 15, 20 años vamos a curar todas las enfermedades, inclusive el envejecimiento, en un futuro viéndolo como simplemente una enfermedad más, ¿vale? No pongamos una timeline tan absolutamente exagerada de que en 2050 van a estar curadas todas las enfermedades, pero para 2080 muchos de nosotros seguiremos vivos quizás.

Entonces, si de verdad ocurre eso, pongamos 2080, ¿vale? Hay muchas personas que ahora mismo están vivas, muchas personas que ahora mismo están vivas que pueden beneficiarse de esa cura de todas esas enfermedades, más el envejecimiento, siendo todos los fenómenos que modelan al ser humano, sin duda los genéticos, los químicos, los aminoácidos, también puro lenguaje, lenguaje sometido a reglas diferentes que nuestro lenguaje, que está sometido a reglas semánticas y demás, gramaticales, ortográficas, pues ellos están sometidos a las leyes químicas y físicas, cosas que ahora mismo las inteligencias artificiales no son muy buenas con la química, según me ha dicho un amigo. Sí, con la física es entendible, no tanto en la física como con las matemáticas, entendible.

En última instancia seguramente acabe, aunque no lo modeles con un chatbot como ChatGPT dedicado al lenguaje, sino que lo hagas con un modelo de lenguaje también, pero dedicado específicamente, como en el caso de AlphaFold, pues parece plausible que, al igual que la física tuvo mucha sinergia con la matemática en el siglo XV y eso ha dado lugar a la revolución de la ciencia y después la revolución industrial, y eso ha cambiado por completo al ser humano, esto podría ser mucho mejor, y es que la sinergia de la inteligencia artificial, de la informática voy a decir, pero bueno, en concreto de la inteligencia artificial, digamos, la recuperación de datos y encuentro de patrones en sistemas tan complejos como los biológicos, que a los seres humanos nos resultan muy difíciles de ver, a diferencia de los sistemas físicos, al igual que en la economía, que también puede ser un sistema parecido al sistema biológico, pero quedémonos con el sistema biológico, puede ser muy explicable, puede haber un salto cualitativo brutal debido a la inteligencia artificial en cómo abordamos la bioquímica y la biología en general.

Entonces, seguramente sea… yo creo que un técnico de laboratorio también puede ser un trabajo interesante. Técnico de laboratorio a nivel bioquímico puede ser interesante, o químico, en el futuro, porque hay una explosión de este tipo de empresas también. Yo creo que sería un enfoque interesante de cara a inversión, lo que hemos hablado antes, y de cara a convexidad, especializarse en entender este tipo de cosas, o a nivel conservador. Por ejemplo, yo creo que sí podría ser una estrategia conservadora ser técnico de laboratorio de una empresa química, bioquímica y demás.

En todo caso, a lo que iba, la medicina podría revolucionarse de tal forma que también esto converja en el mismo punto al que convergía la economía: un colapso del sistema económico que conocemos actualmente, un colapso del sistema demográfico, y con lo que eso implica a nivel sociológico, absolutamente brutal.

Entonces, si hay una parte de la población, supongamos que va a ser al principio caro y luego barato curarte las enfermedades, no acabarán… Igual que ahora mismo hay vacunas contra muchas cosas que no llegan a países en vías de desarrollo o subdesarrollados completamente, seguramente en 2080, pues aunque exista esa tecnología desde 2040, siga habiendo una gran parte de la población que no pueda hacerlo. Pero claro, la diferencia entre que ahora mismo puedes curarte un cáncer con un 30, 40, 50, 60% de probabilidad, un cáncer, o que te puedes curar de tal enfermedad, no te mueres de malaria, no te mueres del dengue, lo que sea, a pasar de eso a no morirte nunca, excepto por un accidente, eso ya habla de dos cosas totalmente diferentes. Hablamos ya de un ser humano versus un dios.

Entonces, si tienes a un ser humano en San Francisco que puede revivirse eternamente prácticamente, que tiene la expectativa de que va a hacerlo porque, en última estancia, se va a acabar muriendo por lo que sea, un accidente, va a morir, no va a vivir eternamente, pero bueno, puede prolongar indefinidamente su vida 200 años, ponte, y la persona en Ucrania enviada al frente de batalla muere a los 20, y en cualquier otra guerra o en cualquier otro país porque no tiene con qué comer, porque le han quitado el trabajo, va a haber un grado de desigualdad, de sufrimiento y demás, brutal, realmente. Y no veo tan positivo esto como podría ser si viviéramos en una sociedad más igualitaria y empática.

Pero en todo caso, independientemente de que esto va a ser así, y no idealizo las consecuencias a nivel social, a nivel individual puede ser interesante. Otra cosa es que luego queramos hacerlo, pero sin duda no querremos… si no vivir eternamente, sin duda sí tener menos enfermedades.

Entonces, saber que tenemos la oportunidad, de nuevo, asociamos un cierto porcentaje a que de aquí a 2070, 2080, todas las enfermedades y el envejecimiento van a ser curados, supongamos ese supuesto tan alocado y pongamos un 1% de probabilidad, eso cambia de nuevo todo tanto que no podemos despreciarlo.

¿Y en qué sentido cambia esto ahora nuestra percepción de todo? Bueno, al igual que antes tenemos una estrategia barbel con el mundo laboral, aquí no hace falta tener una estrategia barbel, aquí no hay una convexidad posible con respecto a la salud, excepto beneficiarte de ese producto tecnológico que venga en el futuro. Entonces, hasta entonces, la única estrategia posible es maximizar calidad de vida, por supuesto, pero también tiempo de vida, cosa que antes no era tan obvio.

Es decir, yo hace tres o cuatro años no habría priorizado tanto quizás tiempo de vida versus calidad de vida. Hoy os pongo un ejemplo: hay una correlación muy elevada, es la correlación más elevada, de hecho, que se ha encontrado con longevidad —con longevidad medida no como calidad de vida, sino como tiempo de vida, esperanza de vida al nacer— en ratones. La correlación más alta que se ha encontrado con longevidad es déficit calórico. Un déficit calórico muy importante, del 25%.

Claro, un déficit calórico de esas características puede hacer que vivas muchos más años, con probabilidad de tener muchos más años. Existe correlación. Pero a cambio tu vida presente puede ser menos agradable. Por ejemplo, si estamos en un nivel de déficit calórico del 25%, sin duda vamos a notarlo a nivel energético, vamos a notarlo a nivel hormonal, vamos a notarlo, por tanto, a nivel de rendimiento cognitivo, vamos a notarlo a nivel de rendimiento físico.

Esto es por un motivo muy sencillo, y es que estamos optimizados para reproducirnos rápidamente, no estamos optimizados para vivir miles de años. Pero si estamos a punto de morir, nuestro cuerpo en ese momento no prioriza reproducirnos, sino que prioriza vivir más tiempo, sobrevivir. Entonces, aumentar longevidad quiere decir que estamos en un nivel de subsistencia en el cual no podemos reproducirnos. Es decir, tenemos que estar muy mal como para eso, ¿no? Por eso el 25% de déficit calórico.

Claro, esto es muy aberrante: vivir una vida ahora mismo insatisfactoria a todo nivel por buscar vivir diez años más para aumentar la probabilidad de que —pongamos que en el 80 ocurre eso, que se curan todas las enfermedades y el envejecimiento— y tú te mueres en el 2079 y querías llegar. Pues claro, no puedes saber que vas a morir, puedes morirte mañana, pero tienes que hacer una apuesta a que vas a aumentar la probabilidad, que correlacionadamente… o sea, existe una correlación sin duda entre mejor estilo de vida y mayor esperanza de vida, sin duda. Entonces, apostar por esa longevidad.

Yo esto, de nuevo, busco un equilibrio entre ese tiempo, ese span vital, versus también rendimiento a nivel actual. Eso es un punto dulce, un punto dulce intermedio que se puede encontrar y que se encuentra completamente opuesto a la visión de «voy a chicharrarme físicamente hoy porque total, en el futuro me voy a morir». Entonces, «si me muero con 60 tampoco me va a importar tanto porque total, de 60 a 80 tampoco voy a ver una fantástica vida, hombre». Pero si con 79 te pueden rejuvenecer a 20, ahí cambias quizás tu opinión.

Bueno, la gente no creo que sea tan largoplacista, pero como estamos aquí valorando consecuencias a muy largo plazo, esta es la solución que yo encuentro en este problema, digamos, de la longevidad: queriendo subirse uno al barco de aumentar la probabilidad, tanto de que ocurra primero el descubrimiento como de que sea económicamente viable para ti acceder a él, básicamente aumentar longevidad, tanto calidad de vida como tiempo de vida.

Y eso, pues nada, pasa por las recomendaciones típicas de cierto déficit calórico, por supuesto, menor; comer alimentos de bajo índice glucémico; deporte, hipertrofia y también, por supuesto, ejercicio cardiovascular; dormir bien; ejercicio cognitivo también es importante, sin duda; y relaciones sociales, en fin, todo lo que ya sabemos.

Esto puede ser que tenga más sentido ahora que nunca, si uno quiere tener la posibilidad de ver ese cambio tecnológico, a pesar de todo el aspecto negativo que pueda ir asociado a él del que hemos hablado antes ya. Y con…

¿Qué búsqueda de sentido?

Aunque lo hemos tratado de forma diluida a lo largo de todo el vídeo, todo este juego entre expectativa por un lado y necesidad de apelar a más paciencia y a cualidades personales humanas de toda la vida que van a cobrar más importancia. Entramos en este tercer campo de la búsqueda de sentido.

Búsqueda de sentido en general, un tema absolutamente difícil, muy personal, muy complicado. No tengo ni idea. Tengo 21 años, no tengo ni idea de qué puedo decirle a cualquier persona. Evidentemente que en la mayor parte de los casos va a ser gente mayor que va a tener más idea, pero independientemente de lo que he dicho antes de asociar ese 10% a una estrategia hiperconservadora desde un punto de vista pragmático y funcional, hay algo que no es pragmático ni funcional, que es que qué narices, esta es una pregunta que ha existido siempre, que la inteligencia artificial simplemente puede, debido a que tengamos más tiempo, enfrentarnos a un espejo ante nosotros mismos mayor que antes, a todas las edades.

Antes siempre podías tener la expectativa, expectativas fútiles, pero en todo caso expectativas que te hacían moverte para adelante, despertarte por la mañana, que al final es lo que ocurre a menudo, que simplemente vas a trabajar o a estudiar por la mañana porque esperas un pequeño incremento a mejor en el futuro y demás. A no ser que sea por pura supervivencia. Pero si ves el futuro como algo tan ruidoso, tan negro, es más fácil que de nuevo reconectes con esa parte que a menudo nos da tanto miedo de la búsqueda del sentido de nuestra vida. ¿Qué hacemos aquí?

Entonces, de nuevo, ni idea. Lo único que puedo decir es que hay cosas que eran válidas hace 2.000 años, 3.000, 10.000 años seguramente, aunque no tengamos registros escritos, y que lo serán hasta que el ser humano se extinga, inclusive aunque tengamos todo tipo de soportes tecnológicos estilo Neuralink metidos dentro, porque en última instancia la respuesta fundamental sobre nuestra existencia no va a cambiar por el hecho de que estas máquinas estén aquí. Solamente van a añadir ruido, van a exacerbar desigualdades que hagan que lleguemos a límites de desigualdades humanas que pueden hacernos replantearnos, igual que Auschwitz hizo replantearse evidentemente a todos los seres humanos, qué estamos haciendo. Esto va a hacerlo y lo está haciendo ya.

Y estoy convencido de que un vídeo como este, si yo lo hubiera visto hace un año, dada mi previa ingenuidad con respecto a este futuro, me haría replantearme lo que me hizo replantearme otro tipo de personas que hablaron de este tema.

En primer lugar, encontramos la peculiar circunstancia de que podamos estar modelando sistemas que en muchos sentidos se van a parecer de forma extraordinaria a los seres humanos, que todavía no es así. Y esto es muy importante decirlo: lo que estamos hablando hoy es todo a futuro. Los modelos actuales son una bazofia a pesar de todo lo que puedan hacer, y nadie en su sano juicio, simplemente viendo lo que hay ahora mismo, debería deducir cómo van a ser los modelos en el futuro. Solamente podemos hacerlo con una extrapolación, es decir, necesitamos más de un punto, necesitamos varios puntos. Y viendo la comparación de lo que estos sistemas hacían hace 5 años y hoy, ahí sí entra ese miedo. Y también en el punto en el cual vemos a investigadores de todas las clases, de todas las empresas, con su foco puesto en que esto sea un sistema realmente general.

Y cuando digo inteligencia artificial general, no digo un LLM como estos simplemente más inteligente, que tenga mejores resultados en los benchmarks, no. Quiere decir un LLM que tenga un contexto como mínimo similar al de un ser humano. Es decir, vamos a tener que implementar medidas como, por ejemplo, en un podcast que estuve escuchando muy interesante de Andrej Karpathy con Dwarkesh Patel, en ese podcast comenta la importancia del sueño, por ejemplo, que evolutivamente parece que tiene sentido habernos topado con esa cosa, que no parece ser solo un epifenómeno, aunque pudiera serlo, el sueño, mientras estamos dormidos recuperando todo, sino que puede tener un sentido de generar datos sintéticos en los que entrenarnos, igual que queremos hacer con una inteligencia artificial entre ventana de contexto y ventana de contexto, para que sintetice lo anterior, para que ponga a trabajar lo que acaba de ver, por un lado para comprimirlo. Eso no es necesariamente necesario.

El sueño va de redundancia, de comprimir, porque la memoria de estos modelos, la ventana de atención, no selecciona de forma eficiente, está todo como ahí delante de la estantería, son malos en esto. Y simultáneamente, ese aspecto del sueño de aprender incluso fuera de esa ventana de contexto, quizás rumiando sobre lo que acaba de ver, y eso sea lo que le permita saber qué es importante, qué no es importante, con datos sintéticos, añadiendo más entropía, digamos, a su pensamiento, igual que hacemos nosotros en los sueños, que nos ocurren cosas que no nos ocurren en la vida cotidiana y nos permiten estar en circunstancias diferentes. Eso es un ejemplo.

Pero el caso es que vemos cómo, en todo caso, estos investigadores constantemente están intentando enfrentar problemas que se encuentran en estos sistemas mirando en la biología, porque la biología los resolvió hace millones de años. Entonces, no nos extrañemos por el hecho de que estos sistemas crecientemente adquieran características más y más antropomórficas, inclusive esta del sueño, que a priori no tendría por qué ser necesaria, por poner un ejemplo, o las emociones, o la sensación de que van a morir, porque también es muy extraño compartir… no sabemos cómo podemos alinear estos sistemas, quizás si no les damos una noción…

En definitiva, estamos creando sistemas matemáticamente que se parecen, que se pueden parecer tanto a nosotros, que nos haga dudar de forma total de la coherencia y necesidad de religiones que predican la especialidad del ser humano por sobre el resto de entes del mundo, incluidos los animales. Por ejemplo, en el caso del cristianismo, el ser humano está hecho a imagen y semejanza de Dios y el animal está puesto ahí para servirle prácticamente, o en el caso del budismo, pues todos los seres vivos importan por igual. ¿Y qué pasa con estos? Estos van a hacer que nos preguntemos de forma seria si nuestras creencias tienen algún tipo de sentido.

Evidentemente, una epidemia de ateísmo extremo derivado del cientificismo de la inteligencia artificial es peligrosa, pero puede ser necesaria, puede ser un momento necesario de la historia de la humanidad, igual que fue necesario el heliocentrismo después de tantos siglos de creencia del ser humano colocado como el centro de la creación de Dios, y luego el destierro de ese heliocentrismo. Pues quizás vivamos con respecto a eso ahora mismo, en el panorama de la física, de pensar que éramos especiales por nuestra situación en el universo. Ahora quizás nos ocurra a nivel biológico, y pensemos, todavía pensamos, que somos especiales por el soporte en que nos encontramos y que además tenemos algo característico, seamos materialistas, cientificistas, o seamos espirituales y creamos en la existencia de un alma o de lo que carajos queramos decir. Sea cualquiera de estos dos casos, todavía en el presente damos una importancia absolutamente brutal a la especialidad del ser humano sobre todo lo demás.

Por eso el abismo, cuando miramos simplemente a las estrellas nos damos cuenta de que seguramente hayan muchas otras cosas que importan, respecto a las cuales solamente nos miramos a nuestro ombligo y Putin invade Ucrania, Ucrania responde, y Feijóo le dice esto a Pedro Sánchez, y Milei y Sheinbaum, lo que sea, absurdo, pero así estamos constituidos. Esto quizás nos permita ganar perspectiva. Es una oportunidad para ampliar las miras, igual que fue una oportunidad para ampliar las miras, a pesar de que perdimos otras, la revolución científica del siglo XV y XX.

Y por otro lado, también qué características el ser humano debe tener en un mundo en el que tanto ruido va a encontrarse por todos lados. Entonces, una característica, la antifragilidad de la que hemos hablado antes, es sin duda ser capaz de, aun cayéndose todo —supongamos un colapso del sistema tecnológico en un momento determinado—, ser capaz de subsistir sin ello a todo nivel. Seguramente lleguemos a un nivel de dependencia tal con las inteligencias artificiales que incluso cosas tan delicadas como una central nuclear las deleguemos en este tipo de sistemas. Pero eso no podemos controlarlo. Lo que sí podemos controlar es si vamos a tener una dependencia emocional con respecto a ellos, igual que tenemos una dependencia emocional con respecto a los algoritmos, que son inteligencias artificiales más primitivas, pero son machine learning puro, de Google, de YouTube, de Instagram, en las redes sociales. Si nos han determinado de forma tan brutal esos sistemas tan primitivos, qué van a hacer estos.

Pues va a ser importante, va a ser importante, y hay que encontrar la solución antifrágil a eso, que es ser capaz de vivir en un mundo sin información, sin tecnología, al menos de vez en cuando. Y en ese diez por ciento de caso conservador absoluto debe encontrarse sin duda este aspecto, que es resiliente incluso ante una caída generalizada de estos sistemas, porque además te permite ver qué narices es importante para ti como ser humano fuera de ese ruido. Entonces, sin duda, creo que va a ser muy importante, como dije antes, estar pendiente de las noticias de inteligencia artificial, pero por otro lado ser capaz de abstraerse por completo del ruido, por ejemplo, con temporadas de cero contacto tecnológico con nada. No es una solución, es una condición. Pero si esa condición se combina con algún tipo de solución de tipo de desarrollo personal, puede ser una forma de construirnos a nosotros mismos ortogonal al riesgo que todo lo que hemos hablado hoy implica.

También a nivel envidia de quienes están en una mejor situación, pena, compasión insana —porque la compasión sin duda puede ser fantástica y sana—, pero digamos sentir casi desprecio, o bueno, en todo caso pena, tristeza por lo que ocurre en otras partes del mundo, pero una tristeza paralizante, esa desigualdad que se abre cada vez más.

El otro día escuché un dato horroroso que precisamente me daba Gemini —quizás sea incorrecto, quién sabe si es incorrecto— de que, en general, desde los años, desde la Segunda Guerra Mundial, gracias a Dios, hasta 2015, la desigualdad a nivel mundial emprendió su marcha más acelerada de la historia de la humanidad, evidentemente por el desarrollo de países primero como Japón, Corea del Sur, luego China, que tiene una cantidad de población mundial brutal, todavía la India, Latinoamérica —aunque Latinoamérica era más rica que países europeos—, también países europeos, España era muy pobre en el siglo XX, muy muy pobre, y solo se desarrolló en los 60. Pero en todo caso hubo esa convergencia a nivel mundial, hubo un aumento de la paz, sin duda, desde la Segunda Guerra Mundial, a pesar de todo.

Pero desde 2015 hasta 2026 esta tendencia se ha revertido, y por primera vez, ya digo, desde la Segunda Guerra Mundial, ha habido un aumento de bolsas de pobreza, ha habido un aumento de desigualdades. Es decir, no necesariamente mayor desarrollo tecnológico implica que automáticamente se dé la convergencia, incluso no solo convergencia, sino disolución de la pobreza.

Hay más hambre en 2026 en el mundo que en 2015, por eventos como la guerra a Ucrania, que han tenido mucha consecuencia en el precio de energía y también del grano en países para los cuales la cesta de la compra es el 80% de su salario, y que a nosotros no nos afecta tanto con la inflación que exportamos los países desarrollados a los países subdesarrollados en ese momento. E imaginemos lo que viene. Si en esas circunstancias somos personas muy sensibles, que tenemos que serlo ante estas circunstancias, pero esa sensibilidad no viene acompañada de paciencia, de resiliencia, de ser capaz de apoyar a nuestro entorno, de ser capaz de aportar algo a nuestro entorno, independiente de lo que ocurre en ese tercer mundo, vamos a venir abajo.

Yo tengo esa hipótesis de que el mundo se va a convertir en un lugar más complicado de vivir para las personas sensibles, y esas personas tienen que emprender una acción ya seria de desarrollar esa paciencia, que es una cualidad muy importante también para su propia vida, evidentemente, porque nadie sabe lo que va a venir. Entonces, ante incertidumbre externa, siempre desarrollo interno es la máxima solución antifrágil que puede existir. De eso no cabe la menor duda, y cada persona tendrá su forma. Yo, por ejemplo, encuentro algunas prácticas budistas muy interesantes, otras no puedo aceptarlas, en buena medida también por este ateísmo que he ido importando cada vez más, aunque el budismo sea originalmente ateo, pero bueno, en todo caso no espiritual, puramente cientificista, materialista, debido a este desarrollo de inteligencias artificiales. Y no me extrañaría que le ocurriera a muchas personas más, igual que a mí mismo, no tengo por qué ser diferente de los demás.

Y finalmente, también en un mundo en que la inteligencia artificial pueda convencernos de tantas cosas, pero en el cual no seremos conscientes de nuevo de ese problema de interpretabilidad, de cuál es su verdadero estatus, verdadero estatus de consciencia, será más importante que nunca confiar en la experiencia de un humano. Entonces, en todo ese vector anterior que hablamos de autenticidad del ser humano y demás, y valores prosociales y comunicación demás, entra sobre todo porque no digo que no pueda tener empatía aparente un sistema de inteligencia artificial tanto como un ser humano o más. Ya tienen más empatía que un ser humano, evidentemente en general. Prácticamente siempre tienen más empatía una inteligencia artificial que un ser humano, aparentemente, por fuera. Pero no estamos seguros de que esa experiencia sea genuina. No sabemos si hay una experiencia subjetiva. Ahora mismo, evidentemente, asumimos que no hay una experiencia subjetiva de esa empatía.

Entonces, en la medida en que dependamos más, tengamos más tiempo para pensar sobre nosotros mismos y orientar nuestra vida, embarcarnos en este proceso de búsqueda de sentido, tenderemos a confiar más en este tipo de máquinas, este tipo de inteligencias artificiales. Pero de este tipo de inteligencias artificiales no podemos estar seguros de que jamás vayan a tener una experiencia subjetiva del mundo. Tendrán quizás otra experiencia subjetiva del mundo, pero quizás nunca tengan una experiencia subjetiva del mundo. Quizás.

Entonces, la única garantía, si no somos sistas, es que otro ser humano sí lo va a tener. Entonces, aunque confiemos de manera técnica en otras personas, la confianza, y aquí viene este aspecto en que otro ser humano sufre como yo, otro ser humano siente felicidad como yo, otro ser humano ha sentido tal sensación, este ser humano ha llegado a tal conclusión por tal motivo de su vida, eso va a tener, es decir, maestro con experiencia vital va a tener un peso más grande que nunca en un mundo en el cual, por supuesto, vamos a ser convencidos por todo tipo de cosas, por inteligencias artificiales, pero esa última chispa que justifica todo lo demás nos va a dejar un sabor de boca malo, amargo, brutal, que no nos deja si confiamos en otro ser humano, aunque del otro ser humano podemos sospechar que en realidad tampoco sienta lo que dice y que sea un postor, pero bueno, en todo caso podemos tener más seguridad que con respecto a una IA, a eso desde luego.

Entonces, este aspecto de también saber en quién apoyarse, respecto de quién generar una cierta relación de, ya digo, maestro-discípulo, esta es una visión muy de los budistas, pero puede ser extrapolable a muchas otras cosas, un profesor, a lo que sea. Puede ser muy interesante también, pero, como es evidente, el camino aquí es completamente individual. Nadie puede decirnos qué debemos pensar, qué debemos hacer. Pero espero que esta reflexión, esta parte del vídeo, os haya animado quizás a replantear dónde podéis buscar ese camino, y quizás si es más importante de lo que podríamos estar pensando, debido a las inercias del mundo en el que siempre hemos vivido, ese famoso mundo de la media, del no pasa nada.

Apéndice matemático sobre la estrategia barbell

Y ahora vamos con ese apéndice matemático que en realidad es muy intuitivo, muy sencillo. Yo no soy un experto en esto. No he leído los libros de Nassim Taleb. Sé que Taleb en sus libros no habla de matemáticas porque asume que el público no tiene ni idea de matemáticas, pero tiene libros aparte en los que explica estos conceptos de el riesgo de las colas largas, el riesgo de los cisnes negros, por ejemplo teoría de carteras, cómo debemos enfrentarnos a ellos. Todo esto es una teoría muy consolidada, evidentemente, que tiene consecuencias en las finanzas muy importantes. Es una teoría estadística con gran solidez matemática y yo lo único que quiero hacer es rasgar un poco algunas cuestiones, como por ejemplo esto último que acabo de decir.

Solemos considerar más de la cuenta que los eventos son normales, con una distribución normal, que tienen colas que son tan pequeñas, que la varianza es finita, como ya sabemos, y que en general esas colas largas, esa curtosis, la tendemos a hacer cero o muy baja. Entonces, muchos modelos matemáticos serios sobre el mundo, por ejemplo, a nivel de lo que ocurrió en 2008, este cisne negro, que es el que creo que detona la reflexión de Taleb sobre el cisne negro, deben apelar a distribuciones como la de Cauchy que tienen varianzas infinitas y que por tanto dan mucho más peso a esas colas.

Entonces, supongamos que tenemos una variable aleatoria X que sigue tanto una distribución normal en el caso uno como una distribución de Cauchy en el caso dos. ¿Qué simboliza esta variable X? Pues básicamente, si tienes un evento muy muy a la derecha, simboliza que ese evento es muy muy positivo, y si es un evento muy muy a la izquierda, significa un evento muy muy negativo, muy desastroso. Y en el medio, en la media de la normal, tanto como de Cauchy —coincide la media con el centro—, es el evento de que todo va a seguir igual, de que no va a haber nada que rompa demasiado las cosas.

Esto se puede aplicar tanto a nivel de sistema económico como a nivel propio. Oye, yo asumo que a nivel propio mi trabajo va a seguir como tal, sigue una distribución normal; más allá de tres sigma, la probabilidad de que eso ocurra es despreciable. Eso no ocurre en el caso de Cauchy.

Bien, pues la asunción es que si asumimos que la distribución de X es normal, entonces, si tomamos una función G, siendo la función G una función medible que aplicamos sobre la distribución X, esa función G lo que va a simbolizar es cuánto nos beneficiamos nosotros de esa circunstancia X. Bien, entonces evidentemente por el lado derecho va a ser positiva esa función G, porque cualquiera se va a beneficiar más o menos. Pero te puedes beneficiar más si es una G que tiene mucha convexidad, como hemos hablado antes. Es decir, si las cosas van superbién y tú te habías apalancado a que las cosas iban a ir superbién, pues tu G va a ser superexplosiva. En cambio, si tu G iba a ser funcionario, pues aunque las cosas vayan superbién con la inteligencia artificial, tú tampoco te vas a beneficiar tanto.

Entonces ese sería el asunto: qué ganamos en función de si asumimos que la X sigue una distribución normal o una distribución de Cauchy. Si asumimos una distribución normal, la visión del white collar que no va a perder el trabajo, pero que digamos que no asume el cisne negro y que sigue todo como está, estudia su carrera, va a trabajar lo que sea, no coge ni lo muy conservador ni lo muy arriesgado porque busca esa media. Pues si asumes que la X sigue distribución normal, esa es una buena opción, no hay ningún problema. ¿Por qué? Y aquí está la cuestión.

La media de tu función de retorno, la media de cuánto vas a ganar, va a coincidir aproximadamente —en el caso de una normal perfecta va a coincidir exactamente, pero en todo caso va a coincidir aproximadamente— con la G aplicada a la esperanza de X.

Entonces, pongamos un caso. Bien, tenemos una G extraña. Es una G que cuando X vale menos que 2 se va a menos infinito, y que cuando X vale más que 2 es una G positiva, pongamos. Vale, esto se puede, por ejemplo, pensar como un río: tú vas a cruzar un río y dices, bien, la profundidad del río como máximo son 3 m, pero también tienes lugares donde mide 0,5 m y tienes lugares donde mide 2 m. Bien, entonces de media, ¿cuánta profundidad tiene el río? Pues si el río de profundidad tiene uno de media y tú mides 2 m, pues no vas a tener ningún problema. 1,80, no vas a tener ningún problema en cruzar el río si asumes —y esto es la cuestión— que no existen eventos cisne negro muy por debajo de la media.

Entonces, de nuevo, tu G es muy vulnerable así caes por debajo de dos. Si tú asumes que la esperanza es uno y coges la G de uno, es decir, tú dices: «como el río mide 1 m de profundidad de media y yo mido 1,80, no me va a pasar nada». Ya, pero es que con que haya un punto del río que mida 3 m de profundidad, aunque la media sea de uno, te mueres, por digamos, la configuración de tu función G, que es muy vulnerable ante ese evento.

Entonces, hay que [ __ ] una G diferente, tal que tu G de la media sea inferior; esa es la aproximación falsa. Nosotros vemos la media de un fenómeno, vemos la media: el río de media mide 1 m, y decimos «buah, pues como yo mido 1,80, estoy por encima de la media de G, fantástico», porque G en un punto mide sobrevives: G de 1 implica sobrevives, pero lo real es sobre X.

Entonces, G, efectivamente, en el 0 positivo, en el 1 positivo, en el -3 menos infinito, pero como tienes un menos infinito, la media de tus Gs evidentemente da menos infinito. Básicamente describe el fenómeno real: tú te vas a ahogar.

Entonces, ¿cuál es la forma de saber si tu función G de retorno sabe condensar la información de la media, para saber que vas a estar en una mejor situación de la esperanza de aplicar G sobre la esperanza de la variable X al principio? La forma de saberlo es con una cosa que se llama desigualdad de Jensen, que te dice que si tu función G es cóncava, basta con [ __ ] dos puntos cualesquiera de tu función G cóncava y ver que la media de la función G valorada en ese intervalo va a estar por encima que la media de la recta, porque toda la recta está por debajo siempre.

En cambio, si es convexa la G en todo punto, cada dos puntos, siempre la recta que los conecta está por encima; entonces, la media de la recta que los conecta está por encima que la media de G. Eso se aplica para cada dos puntos, lo puedes aplicar para todos los puntos de la distribución, y te sale muy fácilmente el lema de Jensen: que si la función es convexa, siempre tienes la garantía de que la media del retorno es superior al retorno de la media.

Y eso es muy importante, porque el retorno de la media es la asunción que hacemos. Decimos: lo más probable es que ocurra esto —lo más probable es que yo no me quede sin trabajo— y aplico mi función G a ese caso. Digo: no me quedo sin trabajo, me voy a hacer quant, que gano 800.000 € al año.

Ahora, si tú hicieras al revés y haces la función media —la función G de retorno es: yo me hago quant— en el caso de la cola pesada de la izquierda, en el caso de una normal no me afectaría, pero en el caso de que asumo una distribución de Cauchy, va a tomar por culo la distribución: la media de la G sobre X me sale muy por debajo de lo que me salía la G aplicada a la media. Es decir, lo más probable es que acabes muy por debajo del escenario que veas considerado.

Entonces, si tu función es convexa, esto deja de ser así. ¿Y cómo se construye una de estas funciones convexas? Pues con una función de tipo barbell.

Bien, entonces normalmente asumimos funciones como la que podéis ver aquí, de la exponencial, que son de tipo cóncavo, que cuando el evento es muy dramático caen muy abajo; pero, como asumimos que el evento muy caótico, muy desagradable, no va a ocurrir, pues no pasa nada, la media no sale tan mal. Pero si asumes que X es distribución de Cauchy, ahí ya sí te lo cargas. Pero si coges una convexa, da igual si es una distribución normal o una distribución de Cauchy: siempre acabas por encima, a pesar de que si tú coges y puntualmente lo comparas en la media, pues te pueda salir peor. En la media de los casos, te puede salir peor adoptar esta estrategia barbell que asumir la estrategia del oficinista común, vamos a llamarle. Pero si coges la media de los retornos, entonces ahí sí la que gana es la estrategia barbell siempre.

La estrategia barbell, entonces, la podemos construir en nuestro caso, que hemos hablado, como una función que a partir de un cierto punto está acotada su beneficio por X. Es decir, si X es muy elevado, siempre vas a poder beneficiarte de ello, pero luego por la izquierda está acotado por una cierta constante; entonces nunca te vas a menos infinito. ¿Eso cómo se hace? En el caso de los funcionarios te vendría para el caso cuatro que hablamos antes, de que hay un colapso del desempleo muy generalizado, pero no colapsa el sistema económico. Y en el caso de que también colapsa el sistema económico, tienes la opción C, ultra conservadora, con una constante mucho más abajo, porque es subóptimo morirte de hambre siendo de Sinope, pero, desde un cierto punto de vista, al menos tienes una estabilidad emocional y demás; entonces tampoco caes a menos infinito. Esa es la idea.

Haces una ponderación de esas tres Gs, construyes tu nueva G, tu nueva variable aleatoria, y esa nueva variable aleatoria es resiliente independientemente de lo que venga. Y no solo eso, sino que, además, a diferencia del escenario 100% conservador, se beneficia de las colas largas por la derecha, de las colas beneficiosas, porque siempre tienes la posibilidad de que tu convexidad salga bien, de que tu opción con mucha varianza —del canal de YouTube, en mi caso— salga bien.

Lo más probable es que no salga bien, pero si sale bien tienes un retorno muy elevado, y de media siempre te va a salir mejor si computas sobre la media de los retornos, y si asumes que la distribución es de cola larga, también sin duda sobre el retorno aplicado sobre la media. No sé si me habéis entendido todos, pero los que sepan de estadística entiendo que más o menos sí que se entiende el argumento, y por eso está para mí fundamentado de esta manera concreta. Creo que es importante también fundamentarlo con los conocimientos que uno mismo tiene de otras materias, de matemáticas, en esta discusión de tipo personal en torno a la vida, porque tienes esas herramientas y por qué no las vas a utilizar.

Entonces, cola larga. La AGI es una cola larga que hay que tener en cuenta, sin duda. No vivimos en una distribución normal.

Hagan cosas. Espero que les haya sido de utilidad el vídeo, que es lo más importante, y a ver lo que nos deparan las próximas décadas.

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